Este diminuto páncreas artificial podría ser la solución definitiva para combatir la diabetes tipo 1
Los avances en medicina hacen soñar con un futuro donde las grandes enfermedades puedan ser mantenidas a raya.
Por suerte, el ser humano no es una de las especies en peligro de extinción en 2022, pero no será por la cantidad de enfermedades y problemas de salud a los que nos enfrentamos a lo largo de nuestra vida. La diabetes es una de las dolencias más comunes a día de hoy y son muchas las personas que tienen que tirar de pinchazos para evitar problemas graves de salud.
Gracias a un nuevo invento, publicado recientemente en la revista científica Nature Communications, empezamos a ver la luz al final del tunel con un dispositivo denominado NICHE, cuyas siglas en inglés se traducirían como Encapsulación y Guiado de Células Implantables Neovascularizadas. Te lo ponemos más fácil. Estamos hablando de un páncreas portátil y de tamaño reducido, que podría ser la solución perfecta para quienes padecen diabetes tipo 1.
Los avances de la ciencia contra una de las enfermedades más comunes del ser humano
Tal y como se asegura desde la página web del hospital Houston Methodist, responsable de la investigación, un equipo de científicos del Departamente de Nanomedicina ha desarrollador un dispositivo revolucionario. Para que entiendas su funcionamiento, habría que explicar qué sucede en las personas con diabetes. Al ser un trastorno autoinmune, el sistema inmunitario de los enfermos ataca y destruye las llamadas células beta, que se encuentran en el páncreas y que se encargan de sintetizar la insulina.

Imagen del dispositivo que simula al páncreas y que tiene un diminuto tamaño. Houston Methodist
Dado que no se puede sintetizar esta hormona, la glucosa, que debería almacenarse en las células y darles energía, llega al torrente sanguíneo provocando la hiperglucemia. Una solución actual es el transplante de grupos de células, incluidas las beta, para poder atajar ese trastorno autoinmune. ¿Qué sucede? Que estos trasplantes tienen efectos adversos y aquí es donde entraría el dispositivo NICHE, capaz de administrar fármacos en el lugar exacto donde están las células trasplantadas y proporcionar una vascularización directa.
Parece que los ensayos con humanos comenzarán en unos tres años, con lo que poco a poco, se experimentará con el dispositivo y las personas que padecen diabetes tipo 1, pudiendo obtener una solución que se intuye podría ser a largo plazo. El equipo del hospital Houston Methodist se encuentra puliendo este dispositivo para poder tratar a enfermos de diabetes, ofreciendo esperanza de por vida a personas que únicamente necesitarían rellenar el aparato con medicamentos una vez cada seis meses. La tecnología, una vez más, parece que está de nuestro lado.