Este meteorito es único en el planeta: realizó un viaje de dos millones de años sin colisiones, para acabar impactando con la Tierra
Los expertos se refieren a este tipo de roca espacial como roca de barro, pero su resistencia parece ser extraordinaria

Hasta 27 kilogramos de rocas fueron recuperados en Costa Rica en el año 2019, tras un evento cósmico similar a los meteoritos que aterrizaron en la localidad australiana de Murchison, en Australia, durante 1969, meses después de que el ser humano pisara por primera vez la superficie de la Luna. Sin embargo, este acontecimiento, ahora analizado en profundidad, nos enseña que algunos asteroides pueden tener la fortuna de llegar intactos a la Tierra. Casi como si hubiesen tenido un pase VIP por todo el sistema solar.
El asteroide que evitó colisiones hasta su llegada a la Tierra
El suceso tuvo lugar en la localidad de Aguas Zarcas, al norte de Costa Rica, y supuso "un pequeño paso para la humanidad, pero un gran salto para la meteorítica". Estas son las palabras que Gerardo Soto, geólogo de la Universidad de Costa Rica en San José, dejó en un reciente comunicado publicado en la página web del Instituto SETI, donde se explica un caso de los más curiosos de la historia de estas rocas espaciales.
El astrónomo Peter Jenniskens se unió a Gerardo Soto y a otros investigadores para investigar el incidente de Aguas Zarcas, cuyo estudio ha quedado publicado en la revista científica Meteoritics & Planetary Science. Esos meteoritos que llegaron al país de América Central han sido los primeros en ser recuperados en los últimos 150 años, siendo todo un acontecimiento en la nación. Además, estamos hablando de meteoritos realmente especiales.
La entrada del asteroide en la atmósfera terrestre fue casi vertical y a una velocidad de unos 14,6 kilómetros por segundo, derritiendo parte de la roca, pero dejando pocos signos de fragmentación. Finalmente, a 25 kilómetros de altura, el asteroide se quebró en múltiples fragmentos. Laurence Garvie, profesor del Centro Buseck para Estudios de Meteoritos de la Universidad del Estado de Arizona, aseguraba:
La caída de Aguas Zarcas produjo una increíble selección de piedras fusionadas con corteza de un amplio rango de formas. Algunas de las piedras tienen una preciosa iridiscencia azul en la corteza de fusión.
Este tipo de meteoritos suelen ser descritos como rocas de barro, debido a que en su composición se encuentran minerales ricos en agua y no por su aparente debilidad. Y al motivo por el que se cree que esta roca espacial fue especialmente resistente a la entrada en nuestra atmósfera es algo que ha sorprendido a los científicos: se cree que pudo evitar colisiones en el espacio, desde su origen hasta alcanzar a nuestro planeta. Kees Welten, cosmoquímico de la Universidad de California en Berkeley, afirma que "la última colisión que experimentó esta roca fue hace 2 millones de años".
Los investigadores han averiguado que el asteroide del que proceden los fragmentos pudo tener alrededor de 60 centímetros de diámetro y que podría proceder de una roca mucho más grande, perteneciente al cinturón de asteroides. Un viaje de entre 1,2 y 2,2 unidades astronómicas, entre 180 y 330 millones de kilómetros, para alcanzar una diminuta diana en un lejano planeta azul.