Este pequeño pueblo iguala las extremas temperaturas de Marte, y no son buenas noticias para la Tierra
En Siberia se alza este pequeño pueblo, que es lo más parecido que tenemos en la Tierra a las condiciones climáticas de Marte.
Pese a su pseudónimo de "Planeta Rojo" y sus áridos y desérticos paisajes, Marte no es planeta caluroso. Todo lo contrario, nuestro peculiar vecino en el Sistema Solar es un astro generalmente frío, con unas temperaturas extremadamente variables.
Si tienes suerte y lo visitas en su punto de traslación más cercano al sol (perihelio), podrás disfrutar de unas temperaturas de unos 20 grados, donde, de no ser por la atmósfera, podría sobrevivir un humano sin mayor problema. Sin embargo, los inviernos de este planeta pueden llegar a registrar temperaturas de hasta -153 grados centígrados, algo que no podría soportar el cuerpo humano. De media se estima que la temperatura del planeta es de aproximadamente -62 grados centígrados.
Esa cifra sigue pareciendo completamente inasumible para una persona, pero recientemente un pequeño pueblo de Siberia la ha registrado en sus termómetros. La localidad de Tongulakh, registró recientemente la temperatura de -64,2 grados, acercándose mucho al récord mundual del planeta, de -67 grados centígrados. Según los censos de 2010, tan solo 10 personas siguen viviendo en esta apartadísima zona rural, escondida en el corazón más frío de Rusia. Es un pueblo cuyas temperaturas dejan poca opción de supervivencia, pero aún así algunas zonas de Siberia siguen teniendo habitantes hoy en día.

Tongulakh se encuentra en el corazón de la Siberia Oriental
El récord mundial fue establecido en 1933, en la localidad de Oymyakon, ubicada en la República de Sakha, que es de hecho donde se encuentra Tongulakh. El caso de Siberia es bastante particular en general, ya que no solo alcanza valores negativos en el termómetro, también puede convertirse en todo un horno. En 2021 la ciudad de Verkhoyansk (también ubicada en la República de Sakha) registró temperaturas de 48 grados centígrados, con un calor húmedo agobiante e insoportable.
Un pueblo de Siberia iguala las extremas temperaturas de Marte
Con los recientes -64 en Tongulakh, la Tierra iguala de nuevo la temperatura media de Marte, y aunque es algo muy interesante a nivel noticioso, es también un problema serio para el planeta. El cambio climático no solo hace que se caliente el planeta como muchos creen, las consecuencias reales son variaciones más extremas para el clima; más calor y más frío.
El ser humano ha sabido siempre adaptarse a su entorno, y seguimos poblando áreas donde las temperaturas rara vez superan el umbral de los cero grados, pero de seguir por el mismo camino llegará un momento en que será insostenible. Nuestra ventaja es la atmósfera, ya que es mucho más fuerte y densa que la de Marte y nos ayuda a conservar mucho mejor el calor y no sufrir cambios tan bruscos de temperatura a lo largo del año.