Este planeta del Sistema Solar continúa enfriándose y como consecuencia cada vez es más pequeño

El planeta más cercano al Sol parece que sigue contrayéndose.

Este planeta del Sistema Solar continúa enfriándose y como consecuencia cada vez es más pequeño
Imagen de archivo de la superficie de Mercurio.
Publicado en Ciencia

Si hablamos del Sistema Solar, existen un par de planetas en los que la temperatura de su superficie es extremadamente alta: Venus y Mercurio. Sin embargo, uno de ellos protagoniza este artículo y lo hace, precisamente, por un estudio que buscaba desvelar detalles relevantes sobre este planeta y que ha acabado por mostrar cómo éste continúa enfriándose y haciéndose más pequeño.

El enfriamiento y encogimiento de un cuerpo celeste del Sistema Solar

Estamos hablando, evidentemente, de Mercurio. Un estudio publicado en la revista Nature Geoscience busca respuesta a las fallas verticales, a mundo denominadas graben, que el planeta más cercano al Sol posee. Y todo hace indicar que éstas estarían provocadas por el enfriamiento de Mercurio, algo que continúa sucediendo en la actualidad.

Dado que la formación de un planeta necesita de enormes cantidades de energía y calor, con elementos radioactivos que calientan su interior, éste acaba encontrando la manera de ser liberado, con lo que sus núcleos empiezan a enfriarse. Y, además, cuando menor es el tamaño de un planeta, como sucede en el caso de Marte o Mercurio, más rápido pierden calor.

Este proceso de enfriamiento tiene diversas consecuencias para los planetas, entre las que se podrían destacar que los núcleos van perdiendo su forma líquida y, por tanto, los campos magnéticos se debilitan. Además, a medida que las rocas se enfrían, algunos procesos van pausándose, como sería el caso de los volcanes y los movimientos de las placas tectónicas.

Como sucede en la mayoría de los objetos, cuando algo se enfría tiende a encogerse. Este proceso también podría aplicarse a planetas como Mercurio. El estrés generado durante el enfriamiento acaba por romper la superficie y es lo que genera los graben mencionados anteriormente. Este tipo de fallas han sido encontradas en otros planetas, como es el caso de la Tierra, pero ahora también han sido halladas gracias a una de las últimas misiones de la NASA, con la sonda MESSENGER como punta de lanza.

Los investigadores han conseguido identificar, por el momento, 727 graben. Una vez seguros de que se tratan de fallas, y a través de las sombras proyectadas, se aventuran a medir su profundidad, habiendo catalogado la mayoría de graben de menos de 50 metros, algunos hasta 100 metros y solamente unos pocos que superan los 100 metros de profundidad. Mercurio continúa enfriándose y la actividad tectónica aún no se ha detenido por completo, fomentando la aparición de estas fallas que decoran un planeta cada vez más pequeño.

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