Estos árboles parecen de algodón de azúcar, pero la explicación es tan interesante como escalofriante
Millones de arañas escaparon hacia los árboles para evitar se arrastradas por los ríos de agua generados en las lluvias torrenciales.
En la década de 2010, Pakistán registró las inundaciones más trágicas de su historia. El monzón sacudió prácticamente todo el territorio y cerca de 2000 personas perdieron la vida a causa de las lluvias torrenciales y los desbordamientos. Las personas se subían a los tejados de las casas y buscaban las localizaciones más elevadas para salvarse de las riadas. Cuando las lluvias cesaron y bajó el nivel del agua, el panoraba era desolador, con un manto de escombros que cubría el suelo por completo. Sin embargo, había algo en el paisaje de gran hermosura y que los locales no habían visto nunca.

Estos árboles cubiertos de arañas se han ganado el apodo de "los árboles fantasma" // Russel Watkings DFID
Algunos de los árboles estaban cubiertos con una fina capa de seda, y adquirían esta particular forma que tanto recuerda al algodón de azúcar. Por increíble a la vista que pueda parecer, la imagen refleja una realidad exactamente igual de dramática que las calles llenas de escombros, pero desde otro punto de vista. Estos árboles han sido el santuario y refugio de millones y millones de arañas, que huyendo de las inundaciones, se vieron obligadas a trepar a los árboles.
Un regalo para la vista, pero que esconde una realidad desoladora
El resultado, tras varios días de riadas, fueron estos árboles cubiertos de seda. Un espectáculo dramático a la par que impresionante. Las arañas cambiaron su comportamiento y se adaptaron rápidamente a los cambios, creando un nuevo hogar en las copas de los árboles. Estos fueron bautizados como los "árboles fantasma de Pakistán", y hoy en día, las imágenes siguen circulando por internet sobrecogiendo a todo el que se topa con ellas.
Además de ser escalofriante y desolador, este fenómeno ha tenido también un lado positivo. Cuando terminaron las inundaciones, los desplazamientos de tierra y barro hacían que el suelo estuviese en continuo movimiento en ciertas zonas. Las raíces de los árboles eran fuertes, y al final, muchas de las arañas que los poblaban se quedon bajo el cobijo de las hojas durante semanas.
Esto, según los locales, redujo drásticamente el número de mosquitos en la zona. En esas partes del mundo, los mosquitos portadores de malaria son una de las principales causas de muerte en seres humanos, y con estos "árboles colmena" (con millones de bocas que alimentar), la población de mosquitos se redujo exponencialmente. por eso, durante los meses posteriores a las riadas, esas zonas de Pakistán registraron una bajada muy considerable en los casos de Malaria transmitida por la picadura de mosquito.