"Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves.", es la definición que le da la RAE a la palabra "estrés". Aunque buscar qué significa la misma no llega a ser necesario ya que esta tensión es algo que todos hemos sufrido en alguna ocasión.

La muerte por estrés laboral ya tiene incluso un nombre propio en Japón

El estrés agobia hasta puntos insospechados, por lo que conlleva un peligro que hay que evitar a través de diferentes medios. Pero ¿sabías que el estrés puede llegar a matarte? Esta es la realidad y ya hay estudios que lo confirman.

"Karoshi" es el nombre que recibe la muerte por exceso de trabajo en Japón, plenamente relacionada con el estrés, como apunta El Diario. Ahora, una investigación explica cómo esta tensión afecta directamente a tu sistema inmunológico y puede llegar a costarte la vida. Esto, desgraciadamente, es algo demasiado habitual en el país japonés.

Objetivo: acabar con tu salud

El estrés es algo presente en todas las etapas de la vida y en todos los ámbitos. Trabajo, hijos, vida social… Las obligaciones te provocan una tensión inevitable que es muy difícil de superar y que, como decimos, puedes pagar muy caro.

Científicos de la Universidad de Michigan han hecho público un estudio muy revelador sobre este tema, explicando cómo el estrés puede provocarte enfermedades. La relación entre este y algunas de las células de tu cuerpo es el origen de todos los problemas.

Tal y como explican los expertos, el estrés ataca a tu sistema inmunológico directamente, alterando las células encargadas de defenderte de enfermedades infecciosas y afectando al comportamiento de las defensas químicas y de las sustancias que trabajan para acabar con las bacterias o virus.

Un nuevo estudio confirma el riesgo que conlleva el estrés para tu salud. Plusesmas

Como el estrés altera el funcionamiento del sistema de defensa, tu cuerpo está más expuesto a sufrir enfermedades inflamatorias y alérgicas, como el asma, intestino irritable o incluso trastornos autoinmunes como el lupus.

En caso de que la persona afectada por estrés ya sufra una alergia, por ejemplo, la tensión aumentará las consecuencias de la misma, llegando a provocar síntomas muchos más graves. Según reporta Daily Mail, el paciente podría tener serios problemas para respirar, sufrir un shock anafiláctico o incluso la muerte.

Adam Moeser, profesor experto en las enfermedades provocadas por el estrés, ha explicado cómo interacciona el estrés con las células defensivas de nuestro cuerpo:

Los mastocitos se activan mucho en respuesta a situaciones estresantes que el cuerpo puede estar experimentando. Cuando esto sucede, CRF1 (receptor de estrés) les dice a estas células que liberen sustancias químicas que pueden conducir a enfermedades inflamatorias y alérgicas como el síndrome del intestino irritable, asma, alergias alimentarias potencialmente mortales y trastornos autoinmunes como el lupus.

Ratones, claves en este estudio

Al igual que en otras investigaciones de las que hemos hablado en anteriores ocasiones, los científicos han hallado resultados gracias al trabajo con ratones. En este caso, los responsables querían comprobar cómo se comportaban las células inmunes ante el estrés.

Por un lado, había un grupo de ratones con receptores de estrés en sus mastocitos, mientras que el otro grupo no las tenía. Durante el análisis, los científicos confirmaron que los ratones sin receptores de estrés sufrían menos enfermedades, por lo que estaban mucho más protegidos contra el estrés psicológico y alérgico.

Así se puede luchar contra el estrés

Sabemos que es difícil conseguir que el estrés no te afecte, que las obligaciones y los problemas no puedan contigo en algunas ocasiones. Sin embargo, podemos afrontarlo e intentar superarlo, y desde Muy Interesante informan sobre un estudio que establece tres métodos claves que pueden ayudarte de gran manera.

Exámenes, trabajos o los hijos son algunas de las causas del estrés. Vix

En primer lugar, es importante las rutinas y la recuperación de ritmos vitales, como el sueño o la alimentación. Recuperas el control de tu tiempo, combatiendo así el estrés. Además, si eres de los que se agobian ante cualquier obstáculo, es recomendable que te centres en aquello que sí puedes hacer, aunque solo suponga superar una pequeña parte del problema.

Finalmente, una frase que debes recordarte cada cierto tiempo: "relájate y desconecta". Aunque parezca algo fácil de cumplir, es complicado encontrar un momento para ti, para hacer aquello que más te gusta y con lo que lucharás enormemente con el estrés que te rodea.