Todos los deportes requieren de alguien que lo practique y, gracias al cuerpo humano y la física, de unos movimientos que pongan en marcha un partido, carrera o evento. El perfeccionamiento de músculos y articulaciones es el primer paso para estar entre los elegidos, aunque controlar las leyes de la física es lo que distingue a los deportistas de las leyendas del deporte.

La ciencia también explica cosas mundanas como el deporte

Hoy te quiero enseñar, a modo de curiosidad, cómo la ciencia resulta útil para explicar los goles de tu equipo favorito, las brazadas de una nadadora o los pedaleos de un ciclista profesional. En concreto, vas a ver los principios que rigen un partido de baloncesto. ¿Preparado? ¡Comienza el partido!

El balón es el que manda

Aquellos que hayáis practicado baloncesto en alguna ocasión sabréis que eso redondo que bota por el parquet del campo se llama balón. La técnica para su lanzamiento es muy dispar, dependiendo de si eres zurdo, diestro o cómo has aprendido desde pequeño. Lo que no varía es el principio que explica ese hipnótico movimiento de giro mientras la grada contiene la respiración en el último segundo del partido. ¿Quieres saber cómo se llama y su explicación?

Definido como el Efecto Magnus, este movimiento ocurre siempre que cualquier objeto atraviesa el aire. En este caso, el efecto se magnifica debido a que la forma circular del balón ayuda a ello. La definición de este efecto vendría a explicar, de manera técnica, la acción de las corrientes fluidas sobre los sólidos en rotación.

La forma física del balón es clave para su rotación

Si esta palabrería de físicos la llevamos al mundo del baloncesto, podemos explicar el motivo por el cual la pelota vuela de las manos del jugador hasta la canasta, normalmente la del rival contrario, porque en la propia sería de idiotas. Aplicando rotación al elemento esférico, el aire lo empuja y se consigue el efecto de vuelo que tanto maravilla a propios y extraños.

Pase con bote: fuerza y precisión

Si hay algo que es básico y, además, es lo primero que aprenden los niños al comenzar a practicar baloncesto es el bote del balón. La pregunta que uno se plantea es, ¿cuál es la razón de ese bote? La idea general podría definirse en la siguiente frase: Cuando el balón impacta en el suelo, éste tiene la capacidad de volver a su forma original después de deformarse en el golpe.

El material del balón influye en el bote. Unsplash

Lo anteriormente mencionado se llama fuerza de recuperación y se puede aplicar a la mayoría de deportes que se practican con balones o pelotas. Además, el material con que se construyen y el aire que se encuentra atrapado en su interior son dos elementos que influyen en gran medida a que el bote sea mayor o menor.

Girando entre contrarios

En un deporte de equipo, donde diez jugadores se enfrentan entre sí, a menudo surgen situaciones en las que no sólo con botes y pases puedes aproximarte a la canasta. El dribling, ya que ‘regate’ es un término más futbolístico, es uno de los movimientos más plásticos del deporte de la canasta. Sortear rivales mediante cambios de ritmo o balones por la espalda dan espectacularidad al baloncesto. Aunque existe un movimiento que, bien ejecutado, rompe cinturas de jugadores contrarios y gargantas de los propios aficionados.

Kyrie Irving es uno de los mejores jugadores del mundo en cuanto a dribling se refiere

La mayoría de desplazamientos que se realizan a gran velocidad necesitan de un gran control del cuerpo. En el caso del dribling mediante giro, además, es necesario que el jugador que lo realiza tenga su centro de gravedad lo más bajo posible. Esto es así debido a que cuanto más bajo es éste, mayor estabilidad tendrá el jugador al realizar el giro y, por tanto, mayor grado de efectividad frente a su rival. De ahí que estas jugadas sean más comunes en jugadores más bajos, con capacidad de acercarse más al suelo durante el juego. ¿Quieres un ejemplo? Observa a Kyrie Irving sorteando contrarios.

El salto o el vuelo

Quizás el movimiento más icónico de este deporte sea el mate. Bien, para realizarlo tienes dos opciones. Medir más de dos metros para tener más cerca el aro o tener la capacidad atlética para desafiar las leyes de la física. La técnica de salto también puede ser entrenada y requiere de, al menos, tres conceptos que deben ser considerados para perfeccionarla.

  • El primero sería la velocidad, aunque si bien es verdad que muchos jugadores no necesitan de la misma para llegar al aro, es una ayuda vital para conseguirlo.
  • Por otro lado, está la fuerza. Los músculos de las piernas necesitan fortaleza para poder aguantar el impacto que impulsa al jugador.
  • Y por último, pero no menos importante, tenemos la potencia. Nadie consigue realizar mates de concurso sin un cuerpo debidamente preparado para impulsar los kilogramos que soporta.
El deporte puede ser explicado científicamente

Como veis, el deporte puede ser analizado desde distintos puntos de vista. En este caso, es curioso observar que existen principios físicos o aspectos científicos que explican los interminables vuelos de Michael Jordan o el virtuosismo de Pau Gasol frente a sus rivales.