La tecnología, aparte de servir como método de comunicación y entretenimiento, es ante todo una manera de visualizar la evolución del intelecto humano. Quizás nuestra especie se encuentre muy lejos de llegar a estar en la cúspide de la evolución, porque tenemos que admitir que somos demasiado egocéntricos, pero la manera en que utilizamos las mentes más brillantes para el avance de la raza humana es digna de admirar.

Nuestro universo va siendo menos desconocido con el paso del tiempo

Son estas mentes, las más privilegiadas, las que nos impulsan y nos descubren, cada día, nuestras fronteras. El universo, la extensión más amplia que podremos conocer, es un auténtico misterio para la mayoría de científicos. Poco a poco vamos entendiendo su funcionamiento. Gracias a ello, podemos conocer más datos de todo lo que nos rodea. En esta ocasión, conocemos más acerca de nuestra vecina galáctica.

Andrómeda y la Lista de Messier

Antes de hablarte de la noticia que hemos tenido conocimiento recientemente, tengo que ponerte en situación y hablarte un poco acerca de Andrómeda. Estamos hablando de una galaxia, de hecho, estamos hablando de la galaxia más cercana a la nuestra, la Vía Láctea. Su denominación científica es M31, ya que es el objeto número 31 en la Lista de Messier, como bien explican en la página web Observatorio.info. Y tú te preguntarás, ¿qué es esa lista?

Aspecto de la galaxia Andrómeda. NASA

Charles Messier fue un astrónomo francés dedicado, sobre todo, al estudio de los cometas. En su afán por explorar el cielo, Charles dedicó varios años a catalogar aquellos objetos que permanecían estáticos entre las estrellas, llamados objetos difusos, para evitar confusiones con futuros cometas. Gracias a esta lista, donde se incluyen galaxias, nebulosas o cúmulos, tenemos hoy en día el nombre de M31 para Andrómeda, según la información que hemos podido obtener de la Wikipedia.

Andrómeda puede verse durante la noche sobre nuestras cabezas

Hasta ahora se creía que Andrómeda, una galaxia espiral similar a la nuestra, era mucho más grande en tamaño, ya que, entre otras cosas, posee muchas más estrellas de las que tenemos nosotros en la Vía Láctea. Lo curioso de esta galaxia es que puede verse, en una noche despejada, a simple vista y, además, es el objeto celeste más alejado que nuestros ojos pueden observar, como bien indican en la información proporcionada por la página web Wikia.

Un último dato que me gustaría destacar es que nuestras galaxias podrían chocar dentro de 4.000 millones de años, formando una nueva galaxia como resultado. Pero el artículo te iba a intentar convencer de un hecho en el que toda la comunidad científica estaba equivocada. ¿Quieres saber cuál es?

El tamaño siempre importa

Ha sido gracias a los datos publicados por el medio digital Times Now, entre otros muchos a lo largo y ancho de la red, que conocemos ahora el verdadero tamaño de Andrómeda. Quizás la palabra tamaño, utilizada para simplificar la explicación, no sea del todo acertada, ya que lo que se compara es la masa total respecto al sol. En el caso de Andrómeda, al igual que pasa con la Vía Láctea, la masa total de nuestras galaxias es 800 billones de veces superior a la masa total del astro rey.

La velocidad terminal es un dato básico para el lanzamiento de cohetes al espacio. Unsplash
La velocidad terminal ha sido un factor clave en este descubrimiento

El estudio, escrito por el doctor Prajwal Kafle y publicado en las Noticias Mensuales de la Sociedad Astronómica Real, hace alusión al cálculo de dicha masa, en el que se utiliza, para que todo el mundo pueda entenderlo, la velocidad terminal. Esta velocidad, como explican perfectamente en el artículo publicado por Gizmodo, es aquella necesaria para escapar de la gravedad. En el caso de la Tierra sería de 11 km/s, que se vería multiplicada si hablamos de la Vía Láctea, hasta los 550 kilómetros por segundo. El estudio del doctor Kafle sugiere que la velocidad terminal de Andrómeda se sitúa en torno a los 470 a 510 kilómetros por segundo, de lo cual se extrapola que las masas de ambas galaxias son similares.

Descubrimientos de este tipo son realmente importantes, porque permiten seguir conociendo más en profundidad aquella parte más cercana del universo y que, según pasan los años, nos acostumbramos a estudiar y analizar. Seguramente el dato aportado por este artículo sea una mera anécdota, pero vale la pena conocer poco a poco cómo funciona el lugar donde vivimos. Al fin y al cabo, somos hijos del universo.