Si hay algo en esta vida que sabemos con seguridad es que todo tiene un final. Incluso nuestra propia existencia. Cualquier ser vivo posee un tiempo determinado, y cuando este se agote, su paso por este mundo habrá acabado. Sin embargo, ¿quién es el responsable de ese tiempo que se nos ha dado?

Esta información establece cuánto puedes llegar a vivir

Dejando a un lado el posible misticismo que haya inspirado mi anterior pregunta, hoy hablaremos de genes. Porque sí, son tus genes los que marcan los parámetros temporales entre los que se encontrará tu vida si no sufres ningún tipo de enfermedad o accidente.

Esto es diferente en cada especie, y es la responsable de que el ser humano pueda alcanzar los 120 años de vida mientras que un perro apenas llega a los 20. El ADN marca la velocidad a la que su organismo se deteriora, y ante esto no podemos hacer nada, ¿o sí?

La genética frente a todo

La genética tiene un inmenso poder sobre tu vida, hasta prácticamente decidir cuándo acabará. Ella es la responsable de tu aspecto físico, de muchos factores de tu personalidad o de las probabilidades que tengas de desarrollar un cáncer a lo largo de tu existencia.

¿Somos capaces de hacerle frente?

Como podrás imaginar, su influencia es muy grande, por lo que luchar contra ella es terriblemente complicado. ¿Cómo podríamos hacer frente a nuestro propio ADN? ¿Existe alguna posibilidad de alargar nuestra vida?

El ADN contiene la información genética de una célula, hasta cuánto debe vivir. Pinterest

Como podemos ver reflejado en El País, la esperanza de vida del ser humano ha aumentado muchísimo durante los últimos 100 años. Sin ir más lejos, a principios del pasado siglo, la esperanza de vida en España no superaba los 35 años. Hoy en día está por encima de los 83.

La esperanza aumenta, pero existe un límite

No hay ninguna duda de que el aumento ha sido muy notable, y todo esto es posible gracias a las mejoras en la higiene, los avances en medicina, y al desarrollo de la sociedad en general. Teniendo en cuenta las condiciones en las que muchas personas vivían hace 100 años, es entendible que su esperanza de vida fuera muy baja.

Gracias a las mejoras en sociedad, la gente vivirá cada vez más

A pesar del progreso en los países más desarrollados, donde podemos encontrar ejemplos como los 84 años de Japón, los 79 de los Estados Unidos o los 82 en Suecia, existen otros territorios donde la situación no es muy diferente a la de principios del siglo XX.

Como podemos ver en el listado de la OMS del pasado 2015, países africanos como Camerún no alcanzan los 60 años, Nigeria apenas llega a los 55, y Sierra Leona es el último de la lista, con una esperanza de vida de 43 años. Estas enormes diferencias están causadas por la falta de todo tipo de recursos, por lo que podemos ver claramente la influencia del ambiente en la longevidad de las personas.

Desgraciadamente, y aunque los próximos avances en ámbitos como el de la medicina puedan llegar a aumentar la esperanza de vida unos cuantos años más, existe un techo que no podemos romper. Y de esta manera, volvemos al comienzo de este artículo, porque la genética es más fuerte que cualquier influencia ambiental.

Los investigadores no se rinden, 140 es el objetivo

Existen personas dispuestas a hacer que vivamos muchos más años, preparados para superar cualquier información genética que se encuentre en nuestro ADN. La bióloga María Blasco, de la que te dejamos esta entrevista, es una de esas personas. Esta científica trabaja cada día para encontrar la forma de aumentar la longevidad, apoyándose en su especialidad: la biología molecular.

Sus investigaciones nos acercan a una vida más extensa

Esta científica tiene una visión muy concreta y curiosa del futuro. Según su experiencia y trabajo, dentro de no muchos años seremos menos personas en el planeta, pero viviremos más. Es decir, la tendencia general que ha existido durante los últimos años, en los que la población no paraba de aumentar, cesará.

María Blasco, investigadora y directora del CNIO, una de las más implicadas en estos estudios genéticos. El País Semanal

María Blasco se ha encargado durante años de estudiar ese material genético que poseemos en cada una de nuestras células. Dentro de ese ADN podemos encontrar una proteína denominada telomerasa. Esta va desapareciendo como consecuencia del acortamiento de los cromosomas durante cada una de las divisiones celulares, por lo que podemos relacionar directamente su disminución con el envejecimiento.

Gracias a su trabajo, pudo demostrar que una enzima llamada telomerasa podía enlentecer este inexorable proceso. En 2008, consiguió inocular esta sustancia en ratones, logrando alargar su vida hasta en un 40%. Según sus propias palabras:

Si lo aplicáramos a humanos, sería posible alcanzar los 130 prácticamente sanos.

Por lo tanto, parece que se nos avecina un futuro muy prometedor. Cientos de científicos trabajan cada día con el objetivo de conocer más y más sobre el envejecimiento celular, sobre las posibilidades de la longevidad humana. Es cierto que existe un límite genético, pero poco a poco nos vamos acercando a él.