Si hablamos de agricultura o granjas, todos tenemos en mente gallinas correteando, espantapájaros que más que asustar aves, asustan niños o grandes extensiones de terreno propiedad de un señor mayor que se ha dedicado toda su vida al duro trabajo en el campo.

Vas a conocer un tipo de cultivo completamente diferente

Las tornas van a cambiar en este artículo, porque una de las grandes protagonistas es el agua, pero no sólo por su aspecto fundamental a la hora de hacer crecer los distintos tipos de plantas, sino porque es el medio natural en el que se va a desarrollar la actividad agrícola. ¿Te vienes conmigo a bucear en una granja muy especial?

La pasión por el mar

Desde Ocean Reef Group nos dejan muy claro que su pasión, lo que mueve sus vidas tiene olas, corales y peces de colores. El señor Gamberini, quien inició la empresa como compañía de submarinismo en el año 1950, compró una empresa californiana en la década de los 90 y, a partir de entonces, su negocio se diversificó en multitud de sectores.

La diversificación de su actividad ha sido primordial para la compañía

Botas de goma para el ejército de Italia, contratos con el ejército norteamericano, máscaras de gas, venta de correas de goma para relojes de lujo o máscaras para practicar snorkel, son algunas de las actividades que el grupo empresarial ha venido realizando durante los últimos años. Su último proyecto, uno de los más ambiciosos, empieza a tomar forma. ¿Quieres conocer el jardín de Nemo?

Cultivando bajo el mar

Como antes te decía, una de las novedosas actividades que el Ocean Reef Group ha tenido a bien llevar a cabo es el cultivo de plantas bajo las olas del mar. En un proyecto denominado Nemo’s Garden, traducido como el Jardín de Nemo, la compañía de origen italiano ha dado una vuelta de tuerca al concepto de agricultura, en menor escala claro está.

La temperatura y la humedad permanecen constantes en su interior. Nemo’s Garden
Las ideas surgen en los momentos menos esperados

Todo comenzó en unas vacaciones, como explican en su página web, del señor Gamberini. En la costa de Noli el jefe dio con la idea de crear pequeños islotes que se sumergirían para, una vez vaciados de agua, introducir distintos tipos de semillas en su interior.

La gran ventaja del cultivo, según su propia experiencia, en estas condiciones submarinas es muy clara. Las condiciones ambientales bajo el mar son más constantes que en la propia superficie. La temperatura y la humedad se mantienen en niveles similares a lo largo de los meses. ¡Qué fácil es tener un invernadero marino!

Curiosidades y tecnología

Según nos muestran en el vídeo que te dejo más abajo, plantas como el tomate o las judías crecen perfectamente en dicho ambiente. Es más, la presión que ejerce el agua sobre cada una de las curiosas granjas, y por descontado sobre las plantas, consigue que estas crezcan mejor y más rápido. Además, el agua del interior de cada cultivo, debido a la condensación, elimina la sal marina y es convertida, de manera natural, en agua potable.

El resultado de los cultivos es una utilización eficiente y eficaz de la naturaleza. Por ejemplo, gracias a que las plantas se encuentran bajo el agua, no es necesario utilizar ningún tipo de insecticida, con lo que los productos resultantes son completamente inmaculados, lo que hoy se llamaría productos bio.

El elemento central es conocido como el Árbol de la Vida. Nemo’s Garden
Un adorno se ha convertido en el eje vertebrador del jardín

Una de las mayores curiosidades la encontramos en el instrumento central de la infraestructura creada por el equipo de Nemo’s Garden. El llamado Árbol de la Vida, que en realidad es una escultura de la Feria Mundial de Comercio del año 2015, es dicho instrumento. Pero te preguntarás, ¿para qué podría servir?

Su propósito es guardar toda la tecnología y los instrumentos que se utilizan allí abajo. Además, es el punto de conexión entre la granja acuática y el centro de control. Utilizando un símil, sería un árbol que, mediante sus raíces, da potencia y vida a las distintas ramas o jardines que ocultan las plantas en proceso de germinación.

La conexión con el continente

La torre de control es el cerebro de Nemo’s Garden. En ella se analizan los datos obtenidos. Datos como composición del agua, información de las cámaras, temperatura o humedad. La monitorización de los datos puede llevarse a cabo desde dicho centro de control o a través de internet, en caso de no encontrarse en el mismo.

Este es el centro de control. Nemo’s Garden

Cuando una persona está manipulando y controlando que las plantas de cada invernadero estén sanas y no haya ningún problema, desde el centro de control se puede establecer conexión con la misma. A través de cámaras y micrófonos la comunicación resulta tan fluida como si estarían en la misma estancia. Existe la posibilidad de comunicarse desde dentro de cada granja a través del teléfono móvil, ya que la conexión a internet no se ve afectada.

Mentes innovadoras

La capacidad que tenemos, algunos más que otros, de crear y conseguir convertir en realidad locas ideas es algo innato al ser humano. El caso de hoy es un ejemplo de cómo utilizar nuestro cerebro por el bien del planeta y, además, conseguir beneficios sin necesidad de maltratarlo. Más actividades de este tipo son necesarias en una época donde el dinero tiene más peso que la vida.