Han creado el primer "ordenador vivo" del planeta, y así es como lo han conseguido
No conocerás ningún técnico informático capaz de reparar un ordenador-hongo.
El mundo animal y vegetal es realmente apasionante, pero no son los únicos reinos presentes en la naturaleza de nuestro planeta. Existe otro, que últimamente se ha puesto muy de moda debido al éxito de la serie de HBO Max 'The Last of Us', denominado Reino Fungi. Y es que los hongos son increíbles organismos vivos, capaces tanto de controlar el cerebro de una hormiga, como de convertirse en wearables que tendrás que alimentar si quieres que funcionen. Eso sí, nunca antes habíamos visto combinados el hardware de un ordenador y un hongo. Siempre hay una primera vez.
La unión de tecnología y biología es tan espectacular como curiosa su aplicación
Parece que el Unconventional Computing Laboratory no es, como su nombre indica, un laboratorio común. Tal y como explican en la página web Popular Science, este lugar está repleto de artilugios y experimentos que bien podría ser un simple entretenimiento, sin ninguna base científica, para los ojos menos expertos. Sin embargo, sus investigaciones parecen tener un claro destino: armonizar hardware, software y organismos para una futura generación de 'ordenadores vivos'.

Imagen del hongo Schizophyllum commune y la grabación de su actividad eléctrica. Unconventional Computing Laboratory
Si te preguntas, como lo hemos hecho nosotros, las razones por las que sería interesante añadir seres vivos a dispositivos tecnológicos, desde el laboratorio argumentan que integran nuevas estructuras complejas a las infraestructuras informáticas podrían permitir que la información se procesase de una manera diferente a la que estamos acostumbrados. Y es que en estos 'ordenadores vivos', el micelio de los hongos, su raíz para entendernos, actúa como conductor, pudiendo recibir y emitir señales, además de cumplir funciones de memoria.
Parece que estos ordenadores con hongos en su interior podrían tener algunas ventajas respecto a sus homólogos más clásicos, como ser más tolerantes a los fallos, ya que pueden regenerarse, ser reconfigurados, dado que crecen y evolucionan, y, además, consumir muy poca energía. Andrew Adamatzky es el director del Unconventional Computing Laboratory y asegura que:
Hemos averiguado que los hongos producen picos que simulan potenciales acciones. Los mismos picos que producen las neuronas. Somos el primer laboratorio que informa acerca de los picos de actividad de los hongos medidos por electrodos y el primero en desarrollar ordenadores de hongos y productos electrónicos con hongos.