Hay un "ataúd nuclear" en medio del Pacífico, y tiene fugas que no dejan de emitir radiación
La isla de Runit, hogar de un cementerio nuclear, está en serio peligro. ¿Qué es lo que está ocurriendo a la estructura de hormigón?
La Guerra Fría, tenida lugar tras la Segunda Guerra Mundial, fue un conflicto en el que apenas hubo violencia como tal. Los episodios se basaban, principalmente, en hacer ver al otro bando tecnologías de última generación en diversos frentes. Por supuesto, lo militar siempre estaba por delante y, por ello, este periodo ha vivido más denotaciones nucleares que cualquier otro. Estados Unidos y la unión Soviética llevaron a cabo múltiples pruebas hasta que, finalmente, esta segunda parte ejecutó la bomba del Zar, la denotación más grande que jamás se había hecho. ¡Hasta se produjo una bomba nuclear que cabía en una simple mochila!
Esto ha provocado que diversos espacios en todo el mundo hayan sido calificados como auténticos ataúdes nucleares. Por la parte de Estados Unidos, algunos de estos experimentos se realizaron en áreas del Pacífico, lejos de civilizaciones. El material radiactivo puede mantenerse operativo durante miles de años, por lo que se escogieron áreas con una potencial densidad de población nula o, en el peor de los casos, muy baja. La emisión de radiación es muy perjudicial para la salud, algo que se pudo comprobar en Hiroshima y Nagasaki.
Veamos, ahora, qué es lo que está ocurriendo en uno de estos ataúdes nucleares, por qué está viviéndose una situación un tanto comprometida debido a las fugas de material que podrían estar produciéndose y, por supuesto, hasta qué punto esto puede comprometer la biodiversidad de alrededores y, por supuesto, las aguas que hay en la cercanía al lugar de los ensayos tenidos lugar durante una parte del siglo XX.
Un ataúd nuclear en mitad del Pacífico podría estar deteriorándose de forma peligrosa
La isla Runit fue objeto de una de las pruebas que llevó a cabo Estados Unidos respecto a las bombas atómicas. El último ensayo nuclear tuvo lugar en el año 1958 y, tras ello, se decidió tapiar el área del cráter con el objetivo de evitar cualquier posible fuga de radiación. ¿Cuál es el inconveniente actual? Tal y como suele ocurrir con todo tipo de instalaciones, cada cierto tiempo deben realizarse mantenimientos, ya que pueden aparecer problemas estructurales. En este caso en particular, han comenzado a aparecer grietas un tanto sospechosas.
Cabe destacar que se decidió construir la muralla de contención con un grosor de 45 centímetros, pero aun así, están produciéndose grietas que no hacen más que poner de relieve la necesidad de actuar en consecuencia antes de que sea demasiado tarde. A estos efectos, es necesario mencionar, adicionalmente, que esta estructura tiene unas dimensiones de hasta 115 metros de ancho, lo cual demuestra hasta qué punto es de vital importancia mantener en el interior todo el material radiactivo que hay desde la detonación.
Se cree que la roca de coral porosa podría estar filtrando parte del material radioactivo que hay en el interior de la estancia sellada. Esto podría derivar en un deterioro a gran escala del ecosistema que hay alrededor de la isla, por lo que están llevándose a cabo estudios para analizar cuáles son las causas de la aparición de las grietas y, por supuesto, qué posibilidad hay de que crezcan de ahora en adelante.
Entre los motivos que están alegándose como posibles aceleradores del proceso del desgaste estaría el incremento del nivel del mar, el cual puede llegar a plantear un serio riesgo a la estructura en el medio plazo. Entre los múltiples materiales radioactivos que hay se encuentra el plutonio-239, uno de los más peligrosos que ha conocido el ser humano.
Cabe precisar que desde el año 1947 hasta el 1958, se llevaron a cabo en la zona hasta 67 ensayos nucleares, de acuerdo con la información Phys. Las islas Marshall concentraron una gran parte de estas pruebas y, como consecuencia de ello, tuvieron que crearse esta especie de cementerios con este material que ahora, unas cuantas décadas más tarde, siguen planteando problemas que requieren la atención de la comunidad científica.