Hay una solución para que la humanidad siga tras el cambio climático. Vas a necesitar pico y pala
Muchas comunidades alrededor del mundo han asumido otro modelo de vida, quizás más acorde al futuro del planeta.
No hay discusión posible: el cambio climático ha alterado el funcionamiento de nuestro planeta Tierra y ahora debemos afrontar las consecuencias de los actos pasados y presentes. Éste, quizás siendo demasiado pesimista, es uno de los escenarios del fin del mundo, pero aún queda soluciones por plantear para evitar que la humanidad no acabe siendo la arquitecta de su propia destrucción.
Una humanidad arrastrada a la oscuridad
Gracias a una de las últimas publicaciones de Science Alert, hemos podido rescatar un tema que podría ser de gran importancia en las próximas décadas, sobre todo si el cambio climático continúan contribuyendo a crear situaciones preocupantes en los diferentes puntos del planeta. ¿Podríamos empezar a plantearnos vivir bajo tierra? Algo que puede sonar a ciencia ficción o película distópica empieza a ser un recurso en muchos lugares de la Tierra, sobre todo aquellos más expuestos al clima extremo.
Coober Pedy es una asombrosa ciudad subterránea en Australia, considerada como de las más raras del mundo. Sus habitantes -cerca de 4 mil- viven bajo tierra en minas rehabilitadas, para protegerse del calor de 50 grados centígrados. Tiene hoteles, bares, museos, iglesias. pic.twitter.com/XerR5S6Nhy
— Colegio de Ingenieros de Venezuela (@CIVoficial) August 11, 2023
Apuesto a que no conocías la ciudad de Coober Pedy, localizada en Australia y que cuenta con casi 2.000 habitantes, teniendo casi todos ellos su residencia bajo tierra. Y no sólo eso. Además de las casas, en este pueblo australiano también se puede encontrar bajo la superficie otro tipo de negocios y establecimientos, como hoteles, bares o iglesias.
Esta medida no es para nada una locura, dado que en esta zona del país las temperaturas pueden alcanzar de media los 35ºC en verano y, además, habría que añadir peligrosas tormentas de arena que azotan a la población de la superficie. En Turquía, también cuentan con su propia ciudad subterránea. De hecho, la antigua ciudad de Derinkuyu es la más profunda de nuestro planeta y se calcula que fue cavada en el año 1400 a.C. por el pueblo hitita y que pudo dar cobijo a 20.000 habitantes.
Eso sí, el cambio climático no afecta únicamente a las temperaturas del planeta, sino que provoca todo tipo de fenómenos, entre los que la fuerza del agua tiene un gran protagonismo. Y es que si hablamos de ocultarnos bajo tierra, quizás te convenga echar un vistazo al espectacular trabajo documental realizado por el youtuber Clavero, que te dejamos sobre estas líneas, y que demuestra cómo los túneles bajo la ciudad de Las Vegas pueden ser una ratonera en caso de inundación.
Excavar construcciones para que el ser humano se proteja de los estragos del cambio climático es algo improbable en las próximas décadas, pero no es una idea que deba ser descartada de inmediato. Iniciativas como la ciudad subterránea de Montreal invitan a recorrer la ciudad bajo tierra, no sólo utilizando el transporte público, sino disfrutando de comercios, restaurantes y una vida que se manifiesta a lo largo de 32 kilómetros bajo la imponente ciudad canadiense.