Hemos encontrado las moléculas esenciales para la vida fuera de nuestro sistema solar por primera vez en la historia, ¿esto significa que, realmente, procedemos del espacio?
Una nube de gas podría darnos las pistas necesarias para responder preguntas que llevamos haciéndonos durante siglos
Es muy complicado descifrar el origen de la vida en la Tierra, aunque muchos científicos aseguran que uno de los ingredientes principales para que esta se extendiese por nuestro planeta es el carbono. Se han identificado fuertes enlaces de carbono a bordo de asteroides en los últimos tiempos, quienes podrían haber transportado los fundamentos de la vida a la Tierra. Ahora, un nuevo estudio, nos lleva un paso más allá para que esta teoría acabe por convertirse en una realidad.
Un descubrimiento que nos acerca a las estrellas
Para que la vida a partir de moléculas complejas de carbono tenga lugar, lo primero que debe existir es el gas conocido como monóxido de carbono. Esta es la forma más abundante de carbono en el universo, aunque hasta la fecha se desconocía como podía acabar convirtiéndose en esas moléculas complejas que hemos mencionado anteriormente.
Ahora, gracias al trabajo de investigación realizado por científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en el artículo publicado en la revista científica Science, parece que hemos identificado esa pieza que nos faltaba del enigma cósmico. Estamos hablando de una molécula basada en el carbono y cuyo nombre es pireno.
Mediante el trabajo realizado en el Observatorio de Green Bank, los investigadores han podido hallar la firma de radio de esta molécula en la nube molecular Tauro, que se encuentra a 430 años luz de la Tierra. Sin embargo, el estudio no ha sido tan simple como detectar ondas de radio de pireno. Dado que esta molécula es complicada de hallar, lo primero que se ha hecho es buscar cyanopireno, es decir, pireno con una molécula de cianuro acoplada.
Este cyanopireno, después, se ha comparado con muestras creadas en laboratorio. Hay que tener en cuenta que este compuesto de carbono se ha observado en la mencionada nube molecular a una temperatura casi cercana al cero absoluto, lo que indicaría que existe incluso antes de que las estrellas se formen. Es por ello que los científicos involucrados en el estudio aseguran que 'estamos viendo el inicio del registro arqueológico'.
Si extrapolamos el descubrimiento realizado por el MIT, podríamos intuir que estas moléculas son muy abundantes en el universo, con lo que el cosmos es un gran almacén de carbono. Es a partir de aquí donde los científicos podrían comenzar a construir el camino que habría seguido el carbono, desde su descanso en una nube molecular hasta convertirse en el origen de la vida en diferentes puntos del universo, como podría ser el caso de la Tierra.
Por el momento, no conocemos cómo se forman las moléculas de pireno en primer lugar, pero esta investigación demuestra que el camino del conocimiento es aún largo. Si estamos en la senda correcta se verá en futuras investigaciones y gracias a la pericia de experimentados científicos, dispuestos a encontrar nuestro origen en el cosmos.