Estamos acostumbrados a vivir en nuestro cuerpo y a realizar muchísimas funciones de manera automática y natural, por eso no nos damos cuenta de todos los procesos que se esconden detrás. Y es que el cuerpo humano es fascinante y, por ejemplo, en el caso de las ilusiones ópticas y haciendo caso a la máxima "todo es según el color del cristal con que se mira", nuestra percepción nos puede jugar muy malas pasadas.

No creas todo lo que ves, es mentira

No todo es cuestión de luces y formas que vemos con nuestros ojos, sino del procesamiento que hacemos de las imágenes con nuestro cerebro. Puede que de niño pasaras el rato alejando y acercando las hojas de un libro en 3D, pero ahora puedes desafiar a tu cerebro con retos con resultados sorprendentes, sobre todo si le preguntas a tu entorno, te sorprenderá ver la disparidad de respuestas. ¿No te lo crees?

A continuación, te presentamos las ilusiones ópticas más espectaculares de este año, certificadas por un jurado. Sí, también hay concursos para esto. Las normas son muy sencillas: enviar vídeos de YouTube de ilusiones ópticas publicadas no antes de 2016. Gana el que provoque la mayor experiencia sensorial y cognitiva desde la creatividad.

Las mejores ilusiones ópticas de 2017

El vídeo ganador fue "Shape from motion only", creado por Hedva Spitzer, Dana Tearosh y Niv Weisman de la escuela de ingeniería de la Universidad de Tel Aviv. A primera vista, simplemente parecen unos píxeles en movimiento, pero conforme van desplazándose, aparecen formas reconocibles: textos, conejos e incluso el famoso Jarrón de Rubin.

Como explican los autores:

Tanto los objetos como los fondos han sido creados parpadeando y apagando los píxeles, la única diferencia se traduce en las propiedades temporales, donde jugamos con fenómenos estadísticos, formas y tamaños.

El segundo premio fue a parar a la artista e ilusionista Victoria Skye, de Georgia, por la ilusión del Café Wall. En esta obra verás columnas de color azul oscuro y cómo parece que están inclinadas hacia ambos lados a pesar de permanecer todo el rato completamente paralelas. ¿Qué te parece?

Por cierto, la del The café wall illusion es una historia curiosa. La primera persona que reportó este curioso efecto fue un profesor de neuropsicología de la Universidad de Bristol, el Dr. Richard Gregory. Al parecer, en 1979, un miembro de su laboratorio observó la ilusión creada en una pared de un café en la parte trasera de St Michael’s Hill, en Bristol, que producía un sorprendente efecto y lo publicaron en la revista científica Perception.

Como puedes ver en la imagen, la fachada de esta cafetería alterna baldosines blancos y verdes con una disposición particular, con líneas que separan cada baldosa. Por alguna extraña razón y aunque las baldosas sean rectagulares, el efecto que producen es de líneas onduladas.

El Dr. Gregory junto al Café Wall de Bristol. Daily Mail

Esta ilusión también se conoce como Munsterberg, porque en 1897 Hug Munsterberg encontró algo similar en lo que se conoce como "shifted chequerboard figure", o formas cambiantes del tablero de ajedrez, un recurso muy empleado en diseño gráfico, arquitectura y arte.

Skye explica el efecto para el Daily Mail:

El efecto se crea por la disposición alterna. Desarrollé mi versión de esta ilusión tras ver decenas o centenas de ilusiones ópticas a lo largo de años. En mi adaptación de la ilusión del Café Wall, he mezclado tanto la original de Gregory con la obra de Akiyoshi Kitaoka, que ha desarrollado varias versiones usando el mismo efecto.

El tercer premio hace referencia al fenómeno de Gianni A. Sarcone del laboratorio Archimedes Laboratory Project, en Italia, en el que un segmento de una longitud parece más corto o más largo dependiendo de la dirección de las flechas situadas en la cabeza o cola.

Un punto rojo en la línea evidencia que el segmento en sí no cambia, pero conforme variamos la orientación de la flecha, nuestra percepción se distorsiona.

Como explica el autor:

La percepción de crecimiento o decrecimiento del segmento sucede en muy poco tiempo y tiene que ver con un fenómeno fisiológico, nuestra atención se dirige por el campo receptivo, en la forma de V de la flecha, provocando la ilusión de que una es más grande que otra.

Insistimos: la longitud de los segmentos no cambian en ningún momento. ¿Has caído en la trampa de estas ilusiones ópticas?