Inyectando tu orina en la espalda de esta rana: así se hacían los tests de embarazo hace 60 años

Las ranas reaccionan con un proceso de ovulación ante la inyección de la hormona gonadotropina coriónica humana.

Inyectando tu orina en la espalda de esta rana: así se hacían los tests de embarazo hace 60 años
La orina se inyecta en el saco linfático dorsal, y en un periodo entre 8 y 12 horas tienes los resultados. Imagen Wikipedia
Publicado en Ciencia

A día de hoy, descubrir si una persona está embarazada o no es muy sencillo. Orinas en un pequeño dispositivo, esperas unos minutos... y voilá, ya tienes los resultados. Como todos los avances tecnológicos (sobre todo los que se relacionan con la salud), este sistema ha arraigado muchísimo en nuestra sociedad ya que es fiable en la mayoría de los casos, es barato y fácil de producir en masa. Sin embargo, no siempre ha sido así de sencillo.

En el periodo comprendido entre 1930 y 1960 se popularizó en Europa y en Estados Unidos una curioso método para confirmar los embarazos, cuyos ingredientes eran la orina de la persona en cuestión... y una rana africana. La rana de uñas africana (Xenopus laevis) era nuestro test de embarazo hace más de 60 años, ya que reaccionaba de manera muy evidente a las hormonas que producen las embarazadas a partir de las primeras semanas de gestación. El procedimiento parece propio de un ritual chamánico, pero los resultados eran veraces y precisos en la gran mayoría de los casos.

Un persona, cuando se queda embarazada, empieza a producir una hormona llamada gonadotropina coriónica humana (hCG), que está presente en la sangre y en la orina durante todo el periodo de gestación. Tal y como indica el Instituto Nacional de la Salud de EEUU, una de las intervenciones ginecológicas de la época (empezando con experimentos en 1930) para determinar si había o no embarazo era inyectar una muestra de orina en el saco linfático dorsal de una de estas ranas. Y listo, el proceso ya está en marcha. La rana era el animal que ofrecía los mejores resultados, pero también se hicieron pruebas con otros anfibios, ratas y hasta conejos.

La hormona impulsa el proceso de ovulación de la rana, que acaba poniendo huevos

La hormona generada por los seres humanos durante el embarazo afecta directamente al proceso de ovulación de las ranas, y las impulsa a poner huevos en un rango de 8 a 12 horas. Una vez se realiza la inyección, se observa el comportamiento de la rana durante algo más de media jornada y se estudian los cambios en su metabolismo. Si pone huevos, se confirma el embarazo, si no, se descarta la posibilidad.

Los test de embarazo actuales funcionan exactamente igual, pero sin ranas de por medio. Lo que hacen es medir los niveles de hCG y mostrar una o dos barras dependiendo del resultado. Evidentemente estos métodos con ranas africanas están hoy en día obsoletos, pero los resultados que dejaban las pruebas con anfibios demostraron tener una altísima efectividad durante aquellas décadas. El gran problema es que estas pruebas eran bastante caras, y en muchos casos suponían la muerte de los animales que se sometían al procedimiento.

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