A pesar de que hemos estado en Marte (con tecnología humana, claro), nunca hemos traído muestras. Tampoco de sus lunas, Fobos y Deimos. Si bien es cierto que en 2011 se trató con realizar una misión con retorno a Fobos, el satélite natural de Marte con una órbita más pequeña, la misión ruso-china Fobos-Grunt fue un completo fracaso en el re-ingreso a nuestro planeta en 2012, pues la sonda simplemente se desintegró.

Ahora, una segunda misión va a tratar de volver a la Tierra tras haber tomado muestras en Fobos, convirtiéndose en la primera en realizarlo con éxito. Se trata de la nueva misión Martian Moons eXploration (MMX) de la Agencia Aeroespacial Japonesa (JAXA).

Fobos es el satélite natural de los dos que Marte tiene: es el más grande y con la órbita más baja; no obstante, tiene tan solo 11 kilómetros de radio

Eminentemente, la misión tratará de hallar pruebas que nos den pistas sobre el origen de las lunas del planeta rojo. Del mismo modo, también se estudiará la radiación ambiente del satélite y se probará tecnología de aterrizaje en cuerpos de baja gravedad, como Fobos. Si bien MMX será una misión japonesa, contará con colaboraciones de otras agencias gubernamentales como la NASA (EEUU), ESA (Europa), CNES (Francia) y DLR (Alemania), que aportará instrumentación que irá a bordo.

La misión, que tiene como fecha inicial de lanzamiento en 2024, ha sido confirmada oficialmente. A pesar de que anteriormente había sido propuesta por la agencia espacial japonesa, ahora ha sido aprobada por el gobierno japonés.

A pesar de que la sonda visitará ambas lunas, Fobos y Deimos, solamente alunizará en la más grande, Fobos. No obstante, captará importante información de Deimos aún cuando no tomará muestras físicas. El objeto de la misión son las dos lunas, pero Fobos tendrá más atención puesto que la sonda pasará unas horas en su superficie.

Corer, la herramienta que enviaremos a Fobos, la luna de Marte, a coger muestras de suelo

Y, una vez en su superficie, tomará una muestra de como mínimo 10 gramos de minerales. Se hará mediante una herramienta que adopta el nombre de corer, capaz de perforar el suelo de la luna en hasta 2 centímetros, y coger la muestra resultante. A pesar de que este sistema actualmente desarrollado permitiría recoger varias muestras, parece que durante la misión MMX solamente recogerá una.

En realidad, no es la primera vez que realizamos misiones de vuelta a satélites como Fobo. Ya se ha hecho con asteroides (y se ha traído muestras, aunque muy pequeñas, de unos 0,1 gramos), pero nunca con Marte o con sus lunas. Y es especialmente interesante para conocer más acerca del sistema de Marte, sobre todo porque en la próxima década podríamos desarrollar una misión para enviar el primer hombre a su superficie, y probablemente de forma posterior establecer una base allí, dada la potencialidad de Marte de convertirse en un planeta alternativo a la Tierra, como una segunda opción.

Y no solo estudiar la potencialidad de Marte como alternatia a la Tierra, sino también se necesita entender qué pasó con Marte, pues se cree que en el pasado el planeta rojo tuvo un aspecto más parecido a la Tierra, albergando incluso agua líquida y océanos. Si las lunas de Marte se hubieran creado mediante una colisión con Marte, nos podrían mostrar pistas sobre qué pasó y sobre cómo Marte pudo obtener su agua. Sería como viajar a una cápsula del tiempo al momento de esa colisión.

Por qué Fobos

Fobos y Deimos, las lunas de Marte
Se consideró que Fobos era la luna más científicamente deseable para la recolección de muestras

En nuestro sueño de establecer una base en Marte, en realidad, también hemos considerado tanto a Fobos como Deimos como satélites potenciales donde instalar esa posible base. Esta misión nos proporcionará la información necesaria para cualquier misión que queramos realizar con humanos tanto hacia Marte como hacia alguna de sus lunas. Además, los datos que tenemos actualmente sobre Fobos parece insinuar que tiene dos composiciones distintas; Deimos solo tiene una composición, haciéndola menos interesante.

Los humanos pueden explorar de manera realista las superficies de solo unos pocos objetos y Phobos y Deimos están en esa lista. Su posición en órbita alrededor de Marte puede convertirlos en un objetivo principal para que los humanos los visiten primero antes de llegar a la superficie del Planeta Rojo.

El porqué se ha elegido Fobos en vez de Deimos es muy sencillo, aún cuando se necesita más combustible y aún siendo más difícil: tenemos más datos sobre ella, lo que nos ayuda a escoger la mejor ubicación para el alunizaje. Del mismo modo, como Fobos está más cera de Marte que su hermana Deimos, las eyecciones de material marciano es mucho más probable en esta luna que en Deimos. Al poseer más material marciano, podremos conocer aún incluso más datos sobre el planeta.