La búsqueda de vida extraterrestre cambia por un sorprendente descubrimiento
Estábamos convencidos de que teníamos que buscar estrellas como el Sol, pero quizás esta no era la única solución.
Si algo tenemos claro, aunque nos queda demasiado por aprender del universo como para realizar afirmaciones categóricas, es que nuestro Sistema Solar es fuente de vida y la prueba es nuestro planeta. Sin embargo, gracias a una investigación publicada en la revista Nature Communications, hemos conocido recientemente que un sistema estelar como el nuestro no sería el único en que la vida fuese viable, con planetas potencialmente habitables.
Sistemas estelares que podrían albergar vida y no habíamos anticipado
La investigación llevada a cabo por Anna Shapiro, como científica líder de la misma, muestra cómo se podría buscar vida en sistemas que no tuviesen estrellas como el Sol. Nos explicamos. Nuestra estrella es lo que se conoce como una estrella rica en metales, con lo que quienes se dedican a escudriñar el cosmos en busca de vida, se han centrado en sistemas con estrellas de este tipo. Sin embargo, parece que aquellos planetas que orbitan estrellas con menos cantidad de metales, podrían ser más propensos a la habitabilidad que aquellos que orbitan estrellas como el Sol.
“I think this narrows the habitability zone a little bit,” said the lead author of the study. https://t.co/EhcEszdP03
— Motherboard (@motherboard) April 19, 2023
Científicos del Instituto Max Planck para la investigación del sistema solar han comprobado cómo se relaciona la cantidad de metal que tiene una estrella con la posibilidad de que un planeta sea habitable. Y es que una estrella 'baja en metales', a pesar de que emite más radiación ultravioleta, también confiere a los planetas a su alrededor de una capa de ozono más importante, lo que evitaría que los cuerpos celestes sean víctimas de dicha radiación. Anna Shapiro afirma que:
Creo que esto reduce la zona de habitabilidad un poco. Nuestra investigación muestra que encontrar vida extraterrestre alrededor de estrellas con baja metalicidad es más prometedora desde el punto de vista de la firma radiativa.
Eso sí, a pesar de que los resultados del estudio son prometedores, esto no significa que tengamos que dejar de lado a planetas con estrellas como el Sol, y a las pruebas de la Tierra nos remitimos, evidentemente. Sin embargo, esta investigación es la confirmación de que hay que estar abierto a sorpresas en la búsqueda de mundos donde la vida haya podido desarrollarse. Y es que el equipo liderado por Anna ya ha sido capaz de demostrar cómo la radiación UV no tiene porque ser dañina para un planeta, dado que las atmósferas de los planetas son mucho más resistentes de lo que podíamos pensar.