La conquista de Marte necesita de un cohete de propulsión nuclear y la NASA ha encontrado el socio perfecto
Una de las compañías que suelen acompañar a la agencia espacial norteamericana consigue su visto bueno para desarrollar una tecnología nunca antes vista.
La conquista del espacio exterior pasa por conseguir reducir el tiempo en que viajamos a otros cuerpos celestes y, también, hacerlo de la manera más eficiente posible. Las más recientes misiones de la NASA han demostrado que es posible volver a la Luna y de la relación entre SpaceX y la NASA sabemos que la llegada a Marte es cuestión de tiempo. Ahora, otra empresa aeroespacial privada tiene la responsabilidad de crear un cohete nuclear. El reto es mayúsculo.
Más rápido, más lejos, más exploración espacial
Gracias a la información publicada en la página web de Lockheed Martin, hemos conocido que la empresa con sede en Maryland ha conseguido un nuevo contrato con la agencia espacial norteamericana, en el marco de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa, más conocida como DARPA.
Su misión será desarrollar el poder del motor termonuclear en una nave que podría servir tanto para las ansiadas misiones de exploración espacial, como sería el caso de las recientes misiones ARTEMIS, como para labores de defensa nacional.
@LockheedMartin has been awarded a contract to develop and demonstrate a nuclear thermal propulsion (NTP)-powered spacecraft under the Demonstration Rocket for Agile Cislunar Operations (DRACO) project by DARPA and @NASA.
— Lockheed Martin News (@LMNews) July 26, 2023
El proyecto que empezará a desarrollar Lockheed Martin tendrá como nombre en clave DRACO, cuyas siglas significan Cohete de Demostración de Operaciones Cislunares Ágiles. Será a partir del año 2027 cuando este novedoso sistema de propulsión pueda ser probado en el espacio. Eso sí, no estamos hablando de la sustitución de la actual propulsión química, que continuará conviviendo en este tipo de cohetes, sino de un nuevo sistema que sería desplegado una vez alejados de la atmósfera terrestre.
La propulsión térmica nuclear, conocida por las siglas, NTP, ofrece de dos a cinco veces más eficiencia, lo que significa no sólo que se podrá viajar mucho más rápido a bordo de naves que integren el sistema, sino que se reducirá la necesidad de combustible y se afrontarán mayores distancias, hasta el momento prácticamente insalvables. Kirk Shireman, vicepresidente de Lockheed Martin Space, afirma que:
Estos sistemas de propulsión térmica nuclear más poderosos y eficientes pueden proporcionar tiempos de tránsito más rápidos entre destinos. Reducir el tiempo de tránsito es vital para que las misiones humanas a Marte limiten la exposición a la radiación de la tripulación.
Estamos hablando, como podrás imaginar, de un sistema de propulsión que integra un reactor nuclear a pequeña escala y que realiza el proceso de fisión a través de uranio de bajo enriquecimiento, denominado HALEU, para convertir hidrógeno criogenizado en un gas extremadamente caliente. Es aquí donde entra en escena la colaboración entre Lockheed Martin y BWX Technologies, uno de los proveedores de material nuclear más importantes del planeta. La conquista de Marte, por tanto, tiene un nuevo aliado y éste es nuclear.