La Luna, el satélite "amputado" de la Tierra: estudios revelan que ambos astros fueron uno solo en el pasado
¿Cómo se creó la Luna? Hay varias teorías, pero ahora, una nueva versión parece estar ganando un mayor peso. He aquí las claves de este nuevo estudio.
Mucho se ha investigado respecto al origen del Universo. Más concretamente, se ha seguido especial rastro a la creación de aquello que nos atañe por situarse más cerca de la Tierra. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra la Luna, el satélite que lleva acompañando a nuestro Planeta desde hace millones de años. Ahora bien, ¿cuál fue el origen de esta masa que se encuentra en nuestra órbita? Existen varias líneas de investigación abiertas, pero una nueva teoría podría echar por tierra todo el trabajo realizado anteriormente.
Tradicionalmente, se ha creído que Theia, un elemento más pequeño que un planeta como Marte, impactó en la Tierra, que por aquel momento distaba mucho de lo que es a día de hoy. Tras este motivo, mucha masa de tierra terminó revotando, saliendo de la propia atmósfera. La fuerza gravitacional fue uniendo las piezas hasta crear la Luna. Este fenómeno, además, podría haber tenido lugar en un plazo de tiempo muy corto. Tal vez de tan solo unos 100 años. ¿Puede haber lugar a otras teorías y alternativas? Lo cierto es que hay una nueva versión.
Veamos cuál es la última opción que está valorándose respecto a la creación del satélite lunar, por qué se trata de una nueva teoría que podría tener sentido en el futuro y, por supuesto, hasta qué punto es viable a nivel científico. La Luna, sin duda, seguirá siendo objeto de debate para la comunidad científica. Se ha estudiado por doquier y, aun así, presenta todavía toda una serie de secretos que quedan por descubrirse.
El estudio de unos meteoritos caídos en los 2000 podrían tener la clave
De acuerdo con la información proporcionada por Wired, el Instituto Federal Suizo de Tecnología (ETH por sus siglas en inglés) de Zúrich ha llevado a cabo una investigación al respecto. La ha comandado la estudiante de Doctorado Patrizia Will. Para poder tomar la nueva hipótesis, se ha basado en el análisis de un total de 6 meteoritos que cayeron en la Antártida a comienzos de este siglo. ¿Qué es lo que se ha podido descubrir hasta este momento? He aquí las claves de esta nueva alternativa surgida.
De acuerdo con la investigación oficial, publicada en la revista científica Science, se pudo comprobar cómo en dichos meteoritos se encontró helio y neón, material que se encontraba atrapado en pequeñísimas perlas de vidrio. Lo curioso es que este tipo de propuestas podrían haberse formado en erupciones volcánicas en la superficie lunar cuando el magma fue extraído del interior de la luna. Se trataría, por tanto, de una nueva teoría que cambiaría la forma de entender el origen de la Luna.
Una de las conclusiones de la investigación radica en la composición parecida de las rocas presentes en la Tierra y en la Luna. Sin embargo, hay una notoria diferencia que está directamente relacionada con la presencia de una porción de cloro inferior en el caso del satélite. Esto podría sugerir que un evento dramático podría haber separado una porción del tamaño enorme, dando lugar a estas 2 formas dentro del Sistema Solar.
Este descubrimiento ha podido llevarse a cabo gracias a la utilización de un espectrómetro de masas. Esto no es más que un medidor capaz de separar el peso individual de las moléculas, consiguiendo de esta manera determinar qué sustancias químicas hay en un objeto determinado. Se trata de un importante paso hacia adelante que podría derivar en nuevas investigaciones para determinar el origen de la Luna.