La NASA "destripa" a Orion: así es por dentro el cohete con el que la agencia reconquistará la Luna
La nave que facilitará el regreso del ser humano a la Luna ya se ha mostrado con todo lujo de detalles.
Vivimos en una era donde el acceso a cualquier tipo de información es casi tan simple como pulsar un par de veces en la pantalla o hacer un par de clics con el ratón. El canal de YouTube de la NASA, que os recomendamos encarecidamente, se ha dispuesto mostrarnos cómo resultará su próxima aventura espacial y es por ello que está realizando una serie de vídeos explicando el proceso que llevará a la misión Artemis I a recorrer la distancia que separa la Tierra de la Luna, en un primer vuelo sin tripulantes. En su último vídeo, la NASA nos muestra con mayor detalle cómo su nave Orion pretende conquistar nuestro satélite.
Un cohete que busca hacer historia a finales de agosto de 2022
Si el programa Apolo consiguió que un ser humano llegase a pisar la superficie de la Luna, la NASA ha utilizado a su hermana gemela, Artemisa, para volver al lugar más lejano que hemos conquistado. Orion será la nave que lo haga posible y ésta ha recibido su nombre de una de las constelaciones más grandes que se pueden observar desde nuestro humilde planeta.
Los primeros pasos de Orion se dieron en el centro de ensamblaje Michoud, en Nueva Orleans allá por el año 2015, donde técnicos de Lockheed Martin comenzaron a dar forma a la estructura interna de la nave. Un año después, la nave se trasladó al edificio Neil Armstrong en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde pasaría los siguientes 5 años integrando estructuras y componentes para ir tomando su forma definitiva.
Esta estructura comenzará a encarar la recta final con la llegada de los distintos módulos, empezando por el módulo de la tripulación, que incluye un escudo térmico para proteger a los astronautas en el regreso a la Tierra. Después, llegará el momento de acoplar el sistema de propulsión y los subsistemas de soporte vital. Sin embargo, la Agencia Espacial Europea también participa en la misión, aportando su módulo de servicio, que será el que impulse a Orion en su viaje alrededor de la Luna.
Cuando ambos módulos se integran, se obtiene el denominado módulo de servicio de tripulación. Únicamente faltaría acoplar el sistema de escape para el lanzamiento, en caso de que exista alguna emergencia por la que se deba separar rápidamente el módulo de la tripulación del resto del cohete. La creación de esta nave, con una pandemia de por medio, es algo digno de alabar. Tal y como declara Mike Bolger, responsable del Programa de Exploración de Sistemas Terrestres, en el vídeo publicado por la NASA en YouTube:
Si piensas en lo que hemos pasado a lo largo de los años que han estado armando esto y, en particular, piense en el ambiente con el que estaba lidiando este equipo. Tuvimos que lidiar con el COVID y les pedimos a estas personas que viniesen a trabajar todos los días y terminasen esta nave para poder continuar con la misión. Y estamos listos y emocionados. Cuando nos entreguen la nave, estamos listos para comenzar.