La película 'Cocaine Shark' se hace realidad: los investigadores han encontrado tiburones con droga en su interior

En muchas ocasiones, la realidad supera a la ficción y tenemos escualos que dan fe de ello

La película 'Cocaine Shark' se hace realidad: los investigadores han encontrado tiburones con droga en su interior
Recreación mediante IA de un tiburón clásico atraído por misteriosos paquetes
Publicado en Ciencia

El año pasado fuimos testigos del lanzamiento de una horripilante cinta del cine más absurdo, titulada Cocaine Shark. Meses más tarde, el documental Cocaine Sharks exponía qué había de cierto en los rumores de que algunos tiburones estaban expuestos a drogas como la cocaína en su hábitat natural. Hoy tenemos una respuesta científica a este delicado problema medioambiental.

Tiburones, cocaína y los peligros de la contaminación de mares y océanos

Tenemos que acudir al artículo publicado en la revista científica Science of the Total Environment para poder arrojar luz sobre las afirmaciones que presuponen que tiburones en países donde la cocaína se mueve de manera clandestina podría estar siendo víctimas de la exposición a una de las drogas más comunes que el ser humano consume.

La conclusión rápida y directa es que sí, efectivamente, los investigadores han hallado restos de cocaína en músculos e hígados de 13 cazones picudos brasileños, conocidos científicamente como Rhizoprionodon lalandii. Estos escualos han sido capturados en aguas costeras cercanas a la famosa localidad de Río de Janeiro y eran ejemplares de corta edad, midiendo alrededor de 50 centímetros de longitud y pesando en torno a 1 kilogramo.

Los investigadores responsables del estudio adquirieron estos tiburones a través de diferentes embarcaciones y, tras llevarlos a sus laboratorios, los examinaron detenidamente. A través de una técnica que se conoce como cromatografía líquida de alto rendimiento, junto con la conocida espectrometría de masas, se confirmó que algunos de los tejidos de estos animales poseían concentraciones de cocaína 100 veces superiores a las que anteriormente se habían encontrado en otros animales marinos.

El estudio no deja claro si la presencia de la droga en el organismo de los cazones picudos brasileños modificó sus patrones de comportamiento, pero sí expone la posible intoxicación de sus hígados, lo que podría hacer disminuir la cantidad de vitelogenina que producen. Esta es una proteína fundamental para la creación de los huevos de estos animales, con lo que la ingesta de cocaína podría tener efectos, incluso en futuras crías.

Lo que sí sabemos es que la presencia de cocaína en los organismos de otros animales sí resulta dañina. Esto se refleja, por ejemplo, en un artículo publicado en la revista Environmental Pollution acerca de los embriones de los peces cebra y en un artículo publicado en Journal of Fish Diaries, que demuestra los cambios hormonales de la anguila europea al estar expuesta a altas concentraciones de cocaína.

Por el momento, tenemos constancia que los autores de la investigación realizada en los ejemplares capturados de cazones picudos brasileños continuará su curso. Dado que aún se tiene que desentrañar el misterio acerca de la procedencia de la cocaína que ha intoxicado sus tejidos. Además, dado que estos escualos son consumidos habitualmente en Brasil, este es un peliagudo asunto que podría desembocar en un problema de salud pública en los próximos años.

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