Las increíbles pirámides mayas escondían un secreto arquitectónico, y por fin lo hemos descubierto
La frontera entre Honduras y Guatemala nos presenta un lugar donde los mayas construyeron una ciudad inigualable.
La gran mayoría de personas que visitan lugares creados hace miles de años, pueden ser las pirámides en Egipto y el famoso Machu Picchu, alucinan con la capacidad de civilizaciones pasadas de conseguir edificaciones imponentes, salvo que seas amante de las conspiraciones y creas que seres de otros mundos han sido los artífices de las mismas. Después de interminables estudios, por fin hemos hallado el secreto maya para fortificar sus construcciones.
No diga construcción maya, diga arquitectura resistente al paso de los siglos
Recientemente, gracias a la información publicada en la revista Science Advances, hemos podido conocer la investigación realizada por un equipo de científicos de la Universidad de Granada, en la que se buscaba responder a una pregunta que había rondado las mentes de centenares de arqueólogos durante decenas de años: ¿cómo es posible que las construcciones mayas estén tan bien conservadas? La respuesta es tan gratificante como creativa. El secreto está en la flora.
"Las construcciones mayas presentan en la actualidad un estado de conservación excelente", explica Carlos Rodríguez de @CanalUGR, autor principal de un estudio sobre los materiales con los que se construyó el sitio arqueológico Maya de Copán (Honduras) ⬇️https://t.co/BDTg3pRd1I
— SINC (@agencia_sinc) April 20, 2023
Y es que los morteros y estucos de cal de las construcciones de los mayas lucen aún en un gran estado de conservación y todo parece ser responsabilidad de diferentes extractos de plantas. El equipo de investigadores se ha dedicado a analizar los materiales de construcción del sitio arqueológico de Copán, que se encuentra en Honduras, muy cerca de la frontera con Guatemala, y que en el año 1980 fue declarado Patrimonio Arqueológico de la Humanidad por la UNESCO.
A través de técnicas como la microscopía electrónica de transmisión o la difracción de rayos X de alta resolución, se ha podido comprobar cómo los materiales empleados por los antiguos mayas incluían compuestos orgánicos.
Según lo probado por los investigadores, estos compuestos orgánicos en los morteros tendrían un papel similar a la calcita que se integra en las conchas de los moluscos y que las hace tan resistentes. Carlos Rodríguez, catedrático del departamento de Mineralogía y Petrología de la Universidad de Granada, ha afirmado en declaraciones recogidas en la página web de la Agencia SINC que:
Preparamos réplicas de morteros de cal dosificados con extractos ricos en polisacáridos de corteza de árboles comunes en el área maya, como es el caso del chukum (Havardia albicans) y el jiote (Bursera simaruba). Nuestros resultados analíticos demuestran que las réplicas tienen características similares a las de los antiguos morteros y estucos mayas que contienen compuestos orgánicos.