Las misiones espaciales pronto darán un giro de 180º. Sus baterías serán nucleares y estarán impresas en 3D
Durante los próximos 14 meses, entX y la Universidad de Adelaida ampliarán su prototipo de laboratorio a una línea de producción de grado comercial
La NASA ya tiene puesta la atención en el próximo viaje a la Luna. Si no surgen imprevistos ni contratiempos graves que obliguen a posponer el plan, los próximos astronautas que volverán a pisar el satélite natural de la Tierra en más de 50 años lo harán en 2027 con la misión Artemis 3 (el primer aterrizaje lunar tripulado estadounidense desde el Apolo 17 en diciembre de 1972).
El objetivo es establecer en el polo sur lunar en los próximos años (se estima que para finales de esta década o principios de la de 2030) un hábitat sostenible con comunicaciones, energía y exploración científica a largo plazo. En otras palabras: bases lunares. No solo es la misión de la NASA, sino también de la CASC (Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China), que es el contratista principal del programa espacial chino.
Elon Musk, fundador de SpaceX, también ha anunciado que va a centrarse en la construcción de una ciudad autocreciente en la Luna, y dentro de unos años retomará su proyecto de viajar a Marte. Viajar al planeta rojo supone un gran desafío todavía para la tecnología actual, pero estas nuevas baterías nucleares impresas en 3D podrían ser la clave para las próximas misiones espaciales de larga duración.
Una batería que podría funcionar durante años sin recargarse
La batería es uno de los elementos más sensibles y que más rápido se degradan con el tiempo. Un buen ejemplo lo encontramos en dispositivos como los smartphones, tabletas u ordenadores portátiles, que conforme cumplen años reducen también la autonomía. Por ello, es muy importante que las baterías que se empleen en naves espaciales sean duraderas y no dejen «tirados» a los astronautas.
La empresa australiana EntX Limited (más conocida como entX), con sede en Adelaida, está especializada en el desarrollo de soluciones avanzadas en las áreas de energía nuclear (radioisótopos), captura de carbono y medicina nuclear. Funciona como un incubador de tecnología que crea soluciones escalables para sectores de alto rendimiento, incluyendo la industria pesada, defensa y exploración espacial.
EntX está trabajando para resolver los problemas energéticos mediante la impresión 3D de baterías nucleares que podrían funcionar durante años sin una sola recarga. En colaboración con la Universidad de Adelaida, la empresa está transformando su generador de energía betavoltaica GenX de un prototipo de laboratorio a una realidad precomercial:
Simon Marriott, director general del Centro de Investigación Cooperativa de Fabricación Aditiva, afirmó: "Este proyecto de 1,8 millones de dólares es un claro ejemplo de cómo la fabricación aditiva puede aprovechar la investigación innovadora y hacerla fabricable a gran escala. Al apoyar la transición del prototipo de laboratorio a la producción integrada AMCRC está ayudando a los innovadores australianos a llevar tecnologías líderes a nivel mundial al mercado más rápidamente y con menor riesgo".
Los investigadores describen a GenX como "la batería nuclear de nueva generación". Utiliza fabricación aditiva para concentrar niveles de energía sin precedentes en una estructura compacta y ultrarresistente. Es un tipo de batería betavoltaica, las cuales se definen como fuentes de energía que consisten en un radioisótopo emisor beta y un semiconductor, diseñados para proporcionar una larga vida útil y una eficiencia optimizada para aplicaciones como fuentes de alimentación en chip y entornos de difícil acceso.
El Dr. Scott Edwards, Director General de Espacio y Defensa de entX, afirmó: "GenX revoluciona lo posible. Al rediseñar la energía betavoltaica como dispositivos ultrafinos fabricados aditivamente, logramos densidades de potencia que antes estaban fuera del alcance y habilitamos perfiles de misión completamente nuevos". Durante los próximos 14 meses, entX y la Universidad de Adelaida ampliarán su prototipo de laboratorio a una línea de producción de grado comercial.