Las partículas fantasma están poniendo contra la pared a la física y nos obligan a pensar de nuevo cómo funciona el universo
Un nuevo análisis de los componentes fundamentales del universo sugiere que la teoría que explica casi todo el cosmos podría tener una grieta inesperada
Los neutrinos son conocidos como partículas fantasma por una razón muy concreta: atraviesan casi todo sin dejar rastro. Cada segundo, miles de millones pasan por tu cuerpo sin que lo notes. No chocan con tus átomos, no emiten luz y apenas interactúan con la materia. Es esa naturaleza tan extraña la que los ha convertido en una herramienta clave para poner a prueba las leyes más fundamentales de la física. Y parece que tenemos un problema.
Algo no encaja en el universo y los neutrinos podrían ser la pista
Durante décadas, el modelo estándar de la física de partículas ha sido la gran teoría que explica de qué está hecho el universo y cómo interactúan sus componentes básicos. En él se describen las partículas conocidas y tres de las cuatro fuerzas fundamentales. Sin embargo, tiene algunas grietas, ya que no incluye la gravedad y no explica algunos fenómenos. Por eso, los físicos llevan años intentando desentrañar sus misterios y es aquí donde aparecen en escena los neutrinos.
Francesca Dordei, física del Instituto Nacional de Física Nuclear de Italia, explica en New Scientist que "en todas las comprobaciones (del modelo estándar) que realizamos en las últimas dos décadas (...) se confirmó el modelo estándar, lo que significa que debemos buscar resultados aún más precisos. En este sentido, los neutrinos son una parte especial".
Ahora, un estudio publicado en la revista científica Physical Review Letters, ha analizado datos procedentes de casi todos los experimentos importantes de neutrinos de los últimos años, que van desde reactores nucleares y aceleradores de partículas hasta neutrinos generados en el interior del Sol. Incluso se han utilizado detectores creados para buscar materia oscura, que también son capaces de registrar el paso de neutrinos.
El estudio analizó dos cosas muy concretas sobre los neutrinos. La primera de ellas tenía que ver con cómo interactúan, de forma muy débil, con la electricidad y el magnetismo. En este punto no hubo sorpresas: los resultados encajan perfectamente con lo que dice la teoría actual. Todo funciona como estaba previsto. Sin embargo, la parte interesante llegó al estudiar cómo interactúan mediante la llamada fuerza débil, una de las fuerzas básicas de la naturaleza.
Aquí apareció algo curioso. Los datos pueden explicarse de dos maneras distintas: una coincide con la teoría que usamos hoy para explicar el universo y la otra con una versión ligeramente diferente. Lo llamativo es que esta segunda opción parece ajustarse un poco mejor a lo que se ha medido. Sin embargo, esto no significa que la física esté equivocada.
Aún no basta para hablar de un descubrimiento. Eso sí, parece que estamos ante una pista de que algo no encaja del todo y que merece ser estudiada con más precisión. Si en el futuro nuevos experimentos confirman este comportamiento, podría indicar que existen nuevos elementos del universo que aún no conocemos. Se sabe que este tipo de mediciones solo han sido posibles recientemente, gracias a detectores mucho más sensibles.
Estos avances técnicos han abierto una nueva ventana para estudiar a los neutrinos con un nivel de detalle impensable hace unos años. Por ahora, los neutrinos no han tumbado las teorías actuales, pero sí las están poniendo contra las cuerdas. Y en la historia de la ciencia, muchas grandes revoluciones empezaron así: con una pequeña anomalía que obligó a mirar el universo con otros ojos.