Los antiguos mayas filtraban el agua para potabilizarla igual que nosotros y lo sabemos gracias a esta planta

Una de las más excelsas culturas antiguas nos demuestra lo avanzado de sus conocimientos sobre la naturaleza.

Los antiguos mayas filtraban el agua para potabilizarla igual que nosotros y lo sabemos gracias a esta planta
Recreación mediante IA de una ciudad maya con su reserva de agua.
Publicado en Ciencia

Hemos llegado al siglo XXI pudiendo beber agua del grifo sin que tengamos que plantearnos si ésta es potable, aunque también hemos conseguido crear jarras purificadoras de agua para conseguir un líquido elemento lo más insípida posible. Ahora, también hemos descubierto que una de las civilizaciones mesoamericanas más importantes de la historia conocía una planta que resulta fundamental para poder almacenar agua y que continúe siendo potable.

El sistema de purificación de agua maya al descubierto

En la actualidad conocemos perfectamente cómo es el ciclo del agua y sabemos almacenarla y distribuirla por campos, pueblos y ciudades. Sin embargo, lo que quizás no sabías es que los antiguos mayas también consiguieron acumular grandes cantidades de agua, que podía ser consumida tiempo después sin tener que preocuparse de larvas de insectos o algas y bacterias que la contaminasen.

Según lo publicado en la web PNAS por parte de la profesora de antropología Lisa Lucero, los mayas habrían utilizado nenúfares para filtrar y limpiar las impurezas del agua acumulada en sus improvisados embalses. Y es que en aquellos períodos donde las sequías eran prolongadas o en la época de menos lluvias, era necesario utilizar dichos embalses, que podían ofrecer agua a cientos o miles de personas, además de sus cultivos.

Tikal, uno de los mayores yacimientos arqueológicos de la civilización maya situado en Guatemala, ha sido el centro del estudio llevado a cabo por la profesora Lucero, quien asegura que los embalses estudiados podían contener hasta 900.000 metros cúbicos de agua y ofrecer reservas para unas 80.000 personas. Además, la experta asegura que el agua jugaba un papel fundamental en la realeza maya y es por eso que muchos embalses se construían cerca de los palacios.

Y es que los nenúfares, dada su habilidad para purificar el agua, eran todo un símbolo de la realeza, que exhibía esta planta en sus atuendos. El denominado científicamente como Nymphaea ampla, cuyas semillas han sido halladas en recientes inspecciones en el fondo de estas reservas acuáticas, era protegido de minerales como el hierro y el manganeso gracias a que los embalses se recubrían con arcilla. Lisa Lucero acaba afirmando que:

Los mayas, generalmente, no construían sus casas cerca de los embalses, con lo que la contaminación a través del terreno kárstico no habría sido un problema. Los humedales construidos proporcionan muchas ventajas sobre los sistemas de tratamiento de aguas residuales. Proporcionan una tecnología económica, menos cara y de ahorro de energía.

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