Cavar un hoyo en la playa puede ser un peligro mortal: los expertos aconsejan no superar este hondo
Quizás te suene a exageración, pero se han reportado accidentes fatales por este tipo de actividades
Acudir a la playa, sobre todo en esta época, es una de las actividades más comunes que podemos hacer. Algunos llevan flotadores para no pasar desapercibido en la playa, otros se encargan de llevar la comida para pasar el día y hay quien decide portear tiendas de playa hasta la arena. Adultos, adolescentes y niños disfrutan de las costas de nuestro país, pero, quizás, quieres informarte de una actividad que puede representar un riesgo que no te imaginabas.
Los peligros de cavar hoyos en la playa
La mayoría de nosotros tenemos alguna fotografía antigua en casa donde la familia inmortalizó una jornada en la playa y donde aparecen los más pequeños y pequeñas disfrutando no sólo de incontables baños, sino también de sus cubos y palas. Hacer castillos de arena o crear hoyos es algo que fascina a niños y niñas, pero también una actividad de riesgo, aunque no lo parezca.
Hace unos meses, según la información publicada en The New York Times, se reportó la muerte de una niña de 7 años en la localidad de Lauderdale-by-the-Sea, un pueblo ubicado en el estado estadounidense de Florida. La joven, procedente de Indiana, se encontraba jugando con su hermano de 9 años sin saber su fatal destino.

Imagen del tipo de agujero que hay que evitar crear en la playa
Según las investigaciones, el hoyo que estaban excavando juntos colapsó en un momento dado y esto provocó que acabasen siendo enterrados. La Oficina del Sheriff del Condado de Broward acudió a la llamada de auxilio de una enfermera que se encontraba en la playa en aquel momento y que aseguró a la operadora del 911 que había 'una niña pequeña enterrada en la arena'.
Diversas personas que se encontraban en la zona no dudaron en acudir a ayudar a la familia, intentando desenterrar a la pequeña. La portavoz de los Bomberos de Pompano Beach, Sandra King, asegura que el agujero tenía un tamaño de entre 121 centímetros y 152 centímetros de profundidad y una anchura similar. El niño de 9 años estaba enterrado hasta el pecho, mientras que su hermana se encontraba debajo, completamente cubierta de arena.
Por desgracia, tras llegar a la menor al hospital, los servicios médicos no pudieron salvar su vida. A raíz de este terrible acontecimiento, se aconseja no cavar nunca un agujero que cubra más allá de la rodilla de la persona más pequeña que vaya a entrar dentro, siendo su profundidad máxima de 0,6 metros. En caso contrario, se corre el riesgo de toparse con algún área donde exista la posibilidad de colapso y de atrapar a niños y niñas. Nunca está de más ser prevenidos.