Los misterios de Encélado, la luna de Saturno que podría albergar una civilación alien acuática
Una pequeña luna puede ser vital para encontrar los primeros signos de vida fuera de la Tierra.
La NASA cuenta con decenas de misiones en su amplia historia, alguna de ellas llegándose a aventurar en el cosmos más profundo y llegando a alcanzar planetas como Saturno. Ahora, en una reciente investigación publicada en The Planetary Science Journal, un grupo de científicos de la Universidad de Arizona nos muestra como la sonda Cassidy, activa desde 2005 hasta 2017, ha estudiado el sistema de Saturno y ha encontrado evidencia de que Encélado puede ser algo más que un satélite de hielo.
La desconocida luna de Saturno tiene el ingrediente fundamental para la vida extraterrestre
La realidad, según los primeros estudios, es que parece que en esta luna de Saturno, bajo su capa de hielo, podría existir un inmenso océano de agua salada. Lo verdaderamente sorprendente no es este hecho, sino que Cassini detectó emanaciones de agua en la superficie de Encélado, que una vez analizadas mostraron contenido en metano, un gas que suele ser una de las evidencias que se buscan a la hora de encontrar vida. Eso sí, tampoco hay que lanzar las campanas al vuelo, dado que el equipo afirma que los potenciales organismos representarían una masa muy pequeña de ese océano.
Estudiar Encélado no será tarea fácil. Entre su distancia respecto a la Tierra, más de 1.000 millones de kilómetros, y sus complicadas condiciones alrededor de Saturno, acercarse a este satélite no sucederá en nuestra generación. Eso sí, el optimismo impera entre los científicos. Régis Ferrière, uno de los autores de la investigación, señala en una publicación de la Universidad de Arizona, que:
Simulando los datos que una nave orbital más avanzada y preparada recopilaría simplemente de esas erupciones, nuestro equipo ha probado que sería suficiente para determinar de manera fehaciente si existe o no vida en Encélado, sin tener que entrar de verdad en el abismo de la luna,
Para el equipo, los organismos que podrían vivir bajo la superficie de Encélado serían los denominados en la Tierra como arqueas metanógenas, un tipo de microbios capaces de obtener energía mediante la producción de metano. Antonin Affholder, quien también ha participado en la investigación, ofrece un halo de esperanza en la demostración de vida en la luna de Saturno afirmando que:
Nuestra investigación demuestra que si hay una biosfera presente en el océano de Encélado, signos de su existencia podría ser recogidos por las emanaciones de material, sin necesidad de aterrizar o excavar. Sin embargo, una misión de tal calibre requiere de un orbitador que sobrevuele las emanaciones varias veces para recopilar material oceánico. La posibilidad de que células reales puedan ser encontradas es pequeña, porque tendrían que sobrevivir al proceso de expulsión desde el océano hasta el espacio. La evidencia definitiva de células vivas en un mundo alienígena podría eludir a generaciones. Hasta entonces, el hecho de que no se pueda descartar la existencia de vida en Encélado es probablemente lo mejor que podemos hacer.