Los porteros perciben el mundo de manera diferente al resto de los jugadores en un campo de fútbol
¿Ser portero te aporta habilidades útiles para el día a día? Un nuevo estudio establece que puede mejorar múltiples habilidades fuera del terreno de juego.
El portero es una figura muy particular en el mundo del fútbol. Con el paso de los años, esta pieza esencial en el terreno de juego ha tenido que adaptarse para ser un jugador más con capacidad de recibir el balón y pasarlo a sus compañeros. Ahora bien, ¿hasta qué punto este participante puede desarrollar habilidades un tanto diferenciales? Su máxima premisa debe ser la anticipación, los reflejos y la capacidad para taponar los tiros. La clave de la cuestión es, ¿un portero también lo es fuera del campo?
Un nuevo estudio ha tenido por objeto el análisis de las cualidades de un buen portero y cómo está faceta puede, incluso, llegar a afectar a la vida diaria de la persona. Para ello, se ha contado con un total de 60 participantes. De ellos, 20 eran guardametas, otros 20 tenían un rol distinto en el terreno de juego y los últimos 20 miembros no estaban ligados a este deporte. ¿Cuáles son las conclusiones más llamativas que han podido determinarse? Tras los resultados, es probable que muchas más personas quieran tener esta demarcación.
Ser portero permite desarrollar curiosas y valiosas habilidades
¿Recuerdas cuando eras pequeño y ser portero era cuestión de llegar el último al poste? Muy pocos eran los que querían eran bajo palos en las pachangas. Tras la exposición de los resultados que se mencionan a continuación, es posible que muchos más niños quieran seguir los pasos de Buffon o Casillas, entre otros. ¿Qué es lo que se ha podido conocer tras la realización de toda una serie de pruebas? La clave está, sin duda alguna, en la obtención de una práctica continua de puesta de atención.
La figura del portero es distinta a la de cualquier otro jugador de campo. Siempre debe estar en alerta, ya que un disparo lejano puede acabar en el fondo de la portería. La concentración es algo difícil de mantener durante los 90 minutos que dura un partido completo, por lo que el desarrollo de esta aptitud es esencial. ¿Cuáles han sido las pruebas que han determinado el establecimiento de una serie de habilidades únicas en los porteros? Las conclusiones del estudio han sido publicadas en la revista especializada Current Biology.
La prueba consistía, básicamente, en la recepción de uno o dos destellos visuales con una variedad de estímulos sonoros (ninguno, uno o dos sonidos seguidos). La clave del ejercicio consistía en detectar la combinación a la que había visto sometido cada participante. Curiosamente, aquellas personas que habían defendido la portería durante años obtuvieron resultados mucho más interesantes. Denominada como ventana de vinculación temporal, los cancerberos tenían una mayor facilidad para detectarla, reaccionando mucho antes que el resto de partícipes.
La conclusión más evidente que se puede obtener es que hay una clara relación entre el la adquisición de facultades, tales como el estado de alerta o los reflejos, y la práctica del fútbol en la posición de portero. Curiosamente, esta obtención de mejoras en este tipo de habilidades se mantiene con el tiempo, con independencia de que se siga disfrutando de este deporte como jugador. Se trata, por tanto, de una función esencial en el terreno de juego que, además, lleva consigo habilidades que pueden servir en el día a día.