Los terremotos son el enemigo natural de los edificios. Este dispositivo disipará sus vibraciones para reducir el impacto
Este curioso invento podría ayudar también a amortiguar las vibraciones en vehículos aeroespaciales, barcos y aviones
Los terremotos pueden ser devastadores. A partir de una magnitud 6.0 en la escala de Richter, se considera que tienen la capacidad de causar daños muy severos, sobre todo en áreas densamente pobladas o si ocurren a poca profundidad. Por ello, en las zonas de gran actividad sísmica, como China o Japón, los edificios se construyen para que sean lo más resistentes posibles frente a estos fenómenos naturales.
Las edificaciones antisísmicas, aunque por fuera puedan parecer «normales», en su interior cuentan con materiales flexibles y resistentes, como acero y hormigón armado, junto a tecnologías de absorción o dispersión de la energía de los terremotos. Los cimientos suelen contar con aisladores sísmicos, amortiguadores de vibraciones, estructuras simétricas y refuerzos diagonales para evitar el colapso.
Para que un edificio no se desplome ante un sismo de gran magnitud, no debe ser lo más rígido posible, pues de serlo puede quebrarse como un cristal. Debe ser dúctil (capaz de deformarse sin romperse), pero sin pasarse, ya que si es demasiado flexible puede chocar contra los edificios vecinos. Una patente concedida en diciembre de 2025 por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos sobre un dispositivo de disipación de energía podría ser la clave en las edificaciones futuras.
El dispositivo absorbió con éxito alrededor del 14 % de la energía de la vibración

Dispositivo de absorción de vibraciones de sismos | Imagen de Moussa Leblouba
La patente concedida por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos a finales del año pasado muestra un dispositivo de disipación de energía que se parece menos a un estabilizado de alta tecnología y más a un árbol mecánico. Desarrollado por el profesor Moussa Leblouba en la Universidad de de Sharjah en los Emiratos Árabes Unidos, el dispositivo utiliza el simple poder de la fricción para mantener las estructuras en pie.
En las pruebas de laboratorio, el dispositivo absorbió con éxito alrededor del 14 % de la energía de la vibración. Diseñado para proteger la infraestructura de terremotos, viento y vibraciones industriales, la invención ofrece una alternativa confiable y de bajo coste a otros sistemas de amortiguación. Leblouba, profesor de ingeniería civil, dijo: "Los terremotos, los vientos fuertes e incluso las vibraciones cotidianas de los trenes o la maquinaria pueden causar graves daños a edificios, puentes y equipos sensibles".
Las soluciones tradicionales, como los amortiguadores o dispositivos metálicos deformables, suelen ser caros, ser propensos a fugas y deformaciones permanentes, o requerir un reemplazo completo después de un terremoto importante. El innovador invento incluye piezas simples, como un cilindro hueco lleno de bolas de acero sólido y un eje central revestido de varillas radiales en forma de ramificación.
Como es un sistema pasivo, no requiere electricidad para funcionar, ya que utiliza la física básica para disipar energía mediante la fricción generada al moverse las varillas a través de los densos cojinetes de bolas. Este movimiento genera una fricción intensa, que ayuda además a amortiguar las vibraciones antes de que dañen el edificio.
Como no requiere energía eléctrica, no puede quedar inoperativo por un corte de energía durante el mismo desastre que está diseñado para resistir. Cada componente es extraíble y reemplazable individualmente, así que si una pieza se daña, no es necesario desechar todo el dispositivo
El invento, en el sector civil, podría proteger edificios, puentes y torres de comunicaciones del viento y los temblores. También podría emplearse para amortiguar las vibraciones en vehículos aeroespaciales, barcos y aviones, y para proporcionar un escudo para hardware militar sensible e instrumentos científicos que son vulnerables a golpes repentinos. Hasta la fecha, el dispositivo ha cumplido un parámetro de rendimiento clave, con una rigidez efectiva promedio de 5 kN/mm en pequeños desplazamientos.