Los tiburones actuales no tendrían nada que hacer contra este super depredador de la época de los dinosaurios. Los grandes blancos serían su alimento
El estudio de los niveles tróficos en las cadenas alimenticias nos da datos sobre cómo están construidos los ecosistemas. En la época de los dinosaurios había 7 niveles y los depredadores actuales no tendrían nada que hacer
El periodo Mesozóico, más conocido de forma popular como “la época de los dinosaurios”, ha aparecido en incontables ocasiones en Urban Tecno. No es para menos, los animales que vivieron entonces en el planeta todavía causan impresión a los seres humanos. En un último estudio realizado por expertos en ecosistemas primitivos han revelado lo intricado que tuvieron que ser los ecosistemas marinos de esta época. La conclusión es que los tiburones y orcas actuales no hubieran tenido nada que hacer frene a los superdepredadores.
Como decíamos antes, la época de los dinosaurios nos llama mucho la atención. Los modernos estudios que van apareciendo mes a mes nos revelan datos desconocidos hasta ahora sobre cómo fue la tierra hace más de 65 millones de años. Los dinosaurios dominaban la Tierra, pero en el cielo había grandes reptiles voladores y los océanos estaban plagados de criaturas gigantescas con mandíbulas llenas de dientes.
El océano fue hace tiempo un lugar repleto de superdepredadores
A pesar de que ese mundo perdido desapareció hace millones de años todavía tenemos oportunidad de estudiarlo gracias a los fósiles. En un nuevo artículo en la revista académica Zoological Journal of the Linnean Society, un grupo de expertos han analizado la cadena trófica que existiría en el Cretácico Inferior hace 130 millones de años. Los detalles de la investigación se han realizado en base a la Formación Paja, un enorme yacimiento donde han aparecido muchas especies marinas de aquellos tiempos antediluvianos.
Lo que han pretendido los expertos es conocer más de cerca la cadena trófica marina en esta etapa del Mesozoico. Tal y como han señalado, los mares prehistóricos eran bastante diferentes a los de hoy. La mayor diferencia se encuentra en la riqueza biológica que existía. Actualmente sigue siendo grande, a pesar de todas las consecuencias del cambio climático, pero hace millones de años era aun mayor. Esto lo han descubierto al estudiar esa cadena trófica. Esa línea en la cual los animales, para que nos entendamos, se colocan en una pirámide que asciende hasta la cúspide donde pondríamos a un superdepredador.
I never realized how relatively slender-skulled Kronosaurus (or Eiectus) is until I compared them to Sachicasaurus and Monquirasaurus.
— Ausarchosaur is counting the days til PhP Ice Age (@ausar_the) January 23, 2023
(Reconstructions by @FabioAleRomero) pic.twitter.com/X4LqpPrOYO
Ahora mismo en los océanos la cadena trófica tiene cinco o seis niveles como máximo. Esto es que peces como los grandes tiburones blancos y mamíferos como cachalotes y orcas están arriba del todo, nadie puede cazarlos ni tocarlos. Solo el ser humano es su mayor peligro, pero eso es una condición especial y no entra dentro de una cadena trófica. ¿Por qué? Porque no nos alimentamos de ellos y no hay un ciclo vital que nos una a estos animales. En cambio, focas, leones marinos, pingüinos y otra clase de criaturas sin están ligados a los depredadores mencionados.
Hechas estas aclaraciones, ¿qué significa esto? Muy sencillo, al haber siete niveles en la cadena trófica de los océanos del Cretácico esto significa que los tiburones y orcas actuales seguramente fueran el alimento de algún superdepredador de mayor tamaño. A lo largo de la época de los dinosaurios animales como el Monquirasaurus o el Liopleurodon eran los grandes cazadores. De hecho, los tiburones que llevan en la Tierra desde hace 400 millones de años, eran meros alevines ante estos animales. Alevines que eran un tentempié para estos gigantes.
Más allá de esto, la investigación se ha centrado en recrear con la mayor precisión posible esa compleja y rica cadena trófica. Gracias al descubrimiento de la Formación Paja y de los nuevos adelantos en tecnología, poco a poco tenemos una visión más completa de cómo era la vida en los océanos prehistóricos.