Si pensabas que la Tierra era el único planeta con terremotos, estás equivocado: la NASA ha confirmado, a través de la sonda InSight, que el planeta rojo también tiene movimientos sísmicos. Pero, como cabe esperar, los "martemotos" no tienen nada que ver con los terremotos; ni si quiera su origen es el mismo.

A pesar de que se trata de terremotos muy débiles, han aportado una información muy valiosa sobre nuestro planeta vecino. Son tan débiles que psu epicentro se encuentra a unos 30 o 50 kilómetros bajo tierra, mientras que en nuestro planeta pueden encontrarse hasta solo 3 y 4 kilómetros bajo la superficie. Los terremotos marcianos son tan débiles que ni siquiera un humano podría notarlos, de hecho, se detalla en el estudio publicado durante el día de ayer en Nature.

Quitando el origen, la gran diferencia de los terremotos marcianos es que el epicentro es muy alejado: de 30 a 50 km bajo tierra

La sonda, que aterrizó en Marte en noviembre de 2018 mediante un paracaídas, detectó el primer terremoto marciano en abril de 2019. Desde entonces, y hasta septiembre del año pasado, ha registrado en torno a 174 movimientos sísmicos, de entre los cuales 20 fueron de magnitud importante. Los 24 terremotos detectados más grandes llegaron a la magnitud 3 o 4 en la escala richter. En la Tierra, esto supondría un terremoto que haría temblar la tierra, pero aún sin capacidad destructiva. Para ello deberíamos estar hablando probablemente de un terremoto con una magnitud ritcher de alrededor de unos 5,5 grados.

Marte es un planeta con actividad sísmica, pero con origen distinto a los terremotos terrestres

Esta es la primera imagen recibida a través de la cámara de InSight | CBS News

A medida que el planeta se enfría, se contrae, y luego las frágiles capas externas tienen que fracturarse para mantenerse en la superficie

A pesar de que en nuestro mundo el origen de los movimientos sísmicos se encuentra en el movimiento de las placas tectónicas, en Marte el origen más casual es el enfriamiento del planeta. A medida que el planeta se enfría, se contrae la corteza marciana y se producen movimientos. No obstante, a pesar de que esta es la causa general, aún se desconoce la causa específica de cada uno de los movimientos terrestres. Aún falta mucha información, que podríamos recopilar si detectásemos "martemotos" más intensos o más cerca; en realidad, la falta de terremotos más grandes era algo que esperado.

Desde que la sonda llegó, e incluyendo los 173 terremotos detectados hasta septiembre de 2019, se ha detectado 450 ruidos, de los cuales la gran mayoría podrían ser terremotos. Todos estos terremotos, como indica la NASA, tienen como origen Marte, y no otro evento como podría ser el coque con un meteorito. Suceden muchas cosas debajo de la corteza marciana, generando estos movimientos.

Los detalles de los mecanismos particulares para estos terremotos siguen siendo un misterio para nosotros

Uno de esos orgígenes de los terremotos podría ser el movimiento de la corteza debido a un posible magma que se esté enfriando dentro de Marte.

Marte no es el único cuerpo extraterrestre con terremotos: anteriormente se detectaron en la Luna y se tiene indicios de ellos en Venus

No obstante, el fenómeno de los terremotos no es lo único que ocurre cuando se detectan estos movimientos: se ha detectado miles de torbellinos al mismo tiempo que se han producido estos terremotos, además de fuertes señales magnéticas provenientes de las rocas subterráneas.

La detección de estos movimientos es muy importantes, sirviendo para realizar un mapa tridimensional del interior de Marte; además, eventualmente nos poría proporcionar información de su núcleo, para lo que tendríamos que detectar terremotos aún más grandes. Del mismo modo, nos permitirá conocer no solo sobre el origen de Marte y de otros planetas rocosos del Sistema Solar (incluyendo la Tierra), sino también de su evolución.

A pesar de que confirmarse que Marte está sismicamente activo, no es una actividad suficientemente fuerte como para tener pistas de la composión de Marte

Y es que en realidad, la sonda InSight no está funcionando al completo: uno de sus intrumentos más importantes, un sensor que esperaba martillear el suelo para registrar la temperatura de Marte a unos 3 metros bajo tierra, no está operativa funcionalmente; simplemente, la pala de la excavadora no está generando la fricción necesaria como para levantar tierra y ganar profundidad. La NASA la empujará sobre la superficie marciana en unos meses, para tratar de hacerla funcionar, pero hasta ahora no ha podido recoger ningún dato.

Y, efectivamente, hay zonas de Marte en las que se han registrado más movimientos sísmicos. Una de ellas es Cerberus Fossae, una región situada a unos 1600 kilómetros de la sonda. Esta región contiene «fallas, flujos volcánicos y canales de salida de agua líquida con edades tan recientes como 2-10 Ma [millones de años], y posiblemente más jóvenes por el recuento de cráteres de impacto».