Según la teoría del Big Bang, toda la materia que hoy está presente en el universo se encontró un día concentrada en un mismo punto. Tal inmensa cantidad de materia, con su energía correspondiente, no podría aguantar mucho tiempo en un estado de tanta densidad. Como resultado de esta situación, el universo se expandió.

Existe una parte desconocida de nuestro universo, una parte que no podemos ver

A partir de ese momento, y con el paso de miles de millones de años, tuvo lugar la formación de planetas, estrellas, galaxias y otros astros. Toda aquella materia que un día formó un único conglomerado, se encuentra ahora esparcida por un universo infinito, que no deja de crecer.

Sin embargo, no toda la sustancia que compone nuestro universo es conocida, sino que contamos con un misterio que a día de hoy sigue quebrando la cabeza de muchos investigadores. Nos referimos a las a veces confundidas materia y energía oscuras. ¿Qué son realmente?

Una materia invisible

Como podemos leer en la BBC, la materia oscura constituye una importante parte del universo conocido, más o menos un 25 por ciento. Lo curioso reside en que, hasta ahora, no hemos podido observarla. La materia oscura no absorbe ni emite ningún tipo de luz, por lo que es totalmente invisible a nuestros ojos.

Aunque es invisible, si existe algo que podemos comprobar

Los científicos saben que es algo que se encuentra disperso por todo el cosmos, pero no podemos detectar más que su influencia. Como vemos reflejado en Xombit, las propias ondas gravitacionales son una muestra de su existencia, pero también algunos de los movimientos que describen las galaxias. Algunas de ellas, al estar rodeadas por este tipo de materia, y debido a influencias provocadas por la gravedad, se mueven a una mayor velocidad.

Su composición es otra incógnita. Si a duras penas podemos demostrar su existencia, ¿cómo podríamos saber por qué está formada? Pues al contrario de lo que podamos pensar, existen varias teorías, que quizás no se encuentren muy lejos de la realidad.

Algunas muestras de su influencia han llevado a los científicos a pensar que la materia oscura podría estar formada por partículas terriblemente pequeñas, como los quarks, uno de los componentes más elementales de la realidad que conocemos. Por lo tanto, hablaríamos de un origen similar al de la materia visible, pero sería la interacción entre esos fundamentales elementos la que le daría su esencia propia.

Todos estos misterios no acaban aquí, es más, aún tenemos que hablar de otro protagonista. Este es, si cabe, más importante que la materia oscura que acabas de conocer, y es que ocuparía un total del 70 por ciento de nuestro universo, siendo igualmente invisible a la humanidad.

Energía oscura, la que todo lo abarca

De nuevo nos encontramos ante un elemento prácticamente indetectable, por lo que tuvimos que fijarnos en las consecuencias de su posible presencia, para averiguar si esta era real. Como apuntan desde Hipertextual, fue en el año 1998 cuando se produjo el primer "avistamiento".

Podría estar detrás de uno de los grandes fenómenos del universo

Los afortunados fueron unos investigadores que trabajaban en el Supernova Cosmology Project, y se encontraban observado un grupo de galaxias muy lejanas. Se percataron de que su movimiento indicaba una expansión del universo, cada vez más rápida, cada vez más acelerada. ¿Cómo podía ser posible? Los principios clásicos de la física no eran capaces de explicar un fenómeno así.

Debía existir una fuerza que no conocíamos, algo capaz de enfrentarse a la mismísima gravedad, y en lugar de acercar unas galaxias a otras, alejarlas. Se trataba de una situación totalmente revolucionaria y desconocida.

Esta fuerza es la que hoy conocemos como energía oscura. Al igual que la materia que vimos anteriormente, sabemos que está ahí, ya que podemos comprobar su influencia sobre cuerpos tan masivos como galaxias, pero no somos capaces de verla.

¿Podría ser este el final de la existencia?

La expansión del universo que, según piensan algunos investigadores, estaría provocada básicamente por esta energía oscura, podría continuar durante miles de millones de años más, pero no sería infinita. Existen teorías que hablan de un posible final, un punto de no retorno en el que el universo acabaría desgarrándose por no poder expandirse más. Este desolador final fue denominado Big RIP, y tendremos tiempo para hablar de él…

Una fuente inagotable de incógnitas

El universo está plagado de fuerzas muy diferentes y de materia cambiante que interaccionan constantemente entre sí. Explicar un cosmos que se encuentra en continua expansión, un cosmos infinito que se basa en tantos elementos distintos, es uno de los mayores retos de la humanidad.

Las respuestas irán llegando, pero debemos seguir en ello

Sin embargo, ahí estamos. Cada día conocemos algo más, cada poco tiempo encontramos pruebas que confirman algunas de las muchas teorías con las que contamos, por lo que no parece que vayamos muy desencaminados. Las respuestas están ahí, y debemos seguir buscándolas.