Millones de euros quemados en la atmósfera tras el fallo garrafal del nuevo cohete comercial de la AEE
Las imágenes en la AEE tras la desintegración del cohete Vega-C, el cual transportaba satélites por valor de 200 millones de euros.
A lo largo de la carrera aeroespacial del ser humano se ha podido llegar a la Luna, realizar investigaciones diferenciales en todo el Sistema Solar y, de hecho, se han podido realizar importantes descubrimientos relacionados con los confines del Universo. Sin embargo, no siempre encontramos un resultado positivo de las misiones. Hemos podido comprobar cómo la Agencia Espacial Europea (AEE) ha errado a la hora de enviar un par de satélites valorados en 100 millones de euros cada uno. Todo, además, se ha podido vivir en directo.
Esta misión fallida, la cual tenía como principal objetivo llevar el el cohete Vega-C al Espacio, ha culminado en la desintegración de todo lo enviado. Afortunadamente, tan solo hay que lamentar daños materiales. Es un golpe, no obstante, al máximo órgano europeo en materia de investigación aeroespacial. El objetivo de la fallida misión era la instalación de los satélites de observación Pléiades Neo 5 y 6. El principal damnificado de lo ocurrido es el propio órgano encargado de la producción del Vega-C, el cual es una avanzada actualización del original Vega.
Veamos, por tanto, cómo se ha vivido el suceso en las oficinas del máximo órgano europeo en la materia, por qué estamos ante un posible problema de fiabilidad y, por supuesto, hasta qué punto se ha dilapidado dinero tras la construcción de los mencionados satélites anteriores. He aquí, en directo, cómo fueron los impactantes momentos en los que se produjo la desintegración del cohete.
Un cohete comercial de Arianespace se desintegra, esta es la reacción de la AEE
El cohete comercial de Arianespace, la empresa encargada de su producción, se desintegró la pasada madrugada tras un fallo mecánico. Y no, no se trata de un problema relacionado con las ventanas de lanzamiento. Las imágenes que se muestran a continuación muestran cómo, a partir del minuto 4:00 se puede observar cómo la línea amarilla del gráfico, la correspondiente con la trayectoria real del cohete, se separa de la que, teóricamente, debería haber seguido durante el proceso de ascenso. Conforme pasan los minutos se puede observar la cara de desconcierto de la dirección de la AEE.
El problema ahora está en buscar cómo puede este evento afectar al desarrollo de Vega-C. Cabe precisar que su antecesor, el cohete Vega, tuvo tan solo 2 fallos mecánicos en sus 20 lanzamientos, por lo que su fiabilidad fue de un 90%. Este modelo actualizado, aparentemente mejor, tan solo dispone de una fiabilidad contrastada de tan solo el 50%, por lo que algunas voces apuntan de la calidad de los materiales utilizados en su construcción. Sea como fuere, todo parece indicar que Vega-C tendrá alguna que otra oportunidad en el futuro.
Este último evento se traduce en un importante golpe para la moral de la Agencia Espacial Europea, la cual está viendo cómo la NASA o el máximo órgano chino en esta materia están copando todos los titulares. Este último, cabe recordar, está realizando su propia Estación Espacial Internacional. La operativa de estos 2 últimos satélites hubiera permitido la obtención de más información sobre la Tierra, pero que, tras lo ocurrido, no tendrá lugar dicha recopilación.
Sea como fuere, habrá que esperar a ver cuáles son las decisiones que toma la AEE en relación con Vega-C y, por supuesto, hasta qué punto nos encontramos ante un órgano en cierto modo debilitado. Cabe recordar que en el territorio de Ucrania, la AEE disponía de diversas plataformas de lanzamiento, las cuales han quedado inoperativas por causas obvias.