Nuestro planeta es una entidad viva. Su existencia data de hace tantos millones de años, que seguramente no exista ningún organismo capaz de acercarse a dicha cifra. Desconocemos la realidad acerca de su creación, aunque existen pruebas bastante concluyentes que afirman que somos productos de un choque de asteroides. Sin embargo, parece mucha casualidad que nuestra forma y condiciones de vida hayan dado lugar a un lugar tan espectacular, casi incomparable en todo el universo conocido.

Las erupciones volcánicas son uno de los fenómenos más espectaculares de la naturaleza

Dentro de la Tierra, podemos observar multitud de fenómenos naturales que, muchos de ellos, destacan por la magnitud y espectacularidad de su puesta en escena. Dime si no te sorprendes al observar auroras boreales, géiseres explotando, rayos descendiendo del cielo o, como el caso que nos ocupa hoy, volcanes expulsando la materia prima de nuestro planeta. La lava, en este caso, no consiguió borrar del mapa a unos parientes lejanos, allá por el continente africano.

Un volcán de potencia desmedida

Hace pocas fechas, una noticia saltaba a los medios de comunicación, sobre todo a las secciones especializadas en ciencia. La investigación, publicada por la prestigiosa revista Nature, explica cómo un grupo de seres humanos de hace 74.000 años consiguieron sobrevivir a una explosión volcánica, todas tan impactantes como la que te muestro en el vídeo bajo estas líneas, en Sumatra. ¿Qué volcán fue el responsable de tal acontecimiento?

Existe una teoría de la evolución humana que involucra al supervolcán Toba

El volcán en cuestión es el Toba y se encuentra clasificado como un supervolcán debido a que su cámara magmática es mil veces más grande que la de un volcán normal, según la información que hemos podido obtener del medio digital Quo. De hecho, la historia de la humanidad pudo tener un punto de inflexión en ese área, ya que existe la teoría de que una erupción de dicho volcán afectó a la evolución de nuestra especie. Esta teoría se denomina Teoría de la Catástrofe del Toba y puedes echar un vistazo a sus posibles consecuencias en este artículo de la página web Anfrix.

Un descubrimiento que rompe teorías

¿Qué tiene que ver la teoría con la exposición del artículo de hoy? Resulta que este acontecimiento, la supererupción del Monte Toba, ha revelado recientemente otro hecho muy notable. Según la información que hemos obtenido del medio de comunicación digital New York Times, este incidente provocó un invierno volcánico. Esto se traduce en descensos de temperaturas, glaciares avanzando y lluvias disminuyendo. Por causalidad, la población humana se pensaba que había menguado en la zona en torno a unos 10.000 habitantes. Hoy, una teoría, prueba el error de esta hipótesis.

Pruebas arqueológicas señalan la continuidad de la vida en la zona

Gracias al documento presentado en la revista Nature, tenemos constancia de que en excavaciones arqueológicas en la zona se han podido encontrar, más o menos mezclados entre sí, fragmentos de cristal procedente de aquella erupción, junto con restos de huesos y hogueras de la época. Estas evidencias, para sorpresa de muchos investigadores, no solamente prueban que aquellos seres humanos consiguieron adaptarse a las terribles condiciones del gigante volcánico, sino que, además, prosperaron en la región.

La fuerza de un volcán no pudo con unos primitivos seres humanos. Discover with Dr. Cool

Gracias a los datos que hemos podido recabar del medio digital Phys, sabemos que muchas de las personas que sobrevivieron a la catástrofe, lo hicieron en la zona costera de Sudáfrica, posiblemente por la alimentación que allí eran capaces de obtener. De momento, el método utilizado para llevar a cabo la investigación será utilizado en otros lugares de África y, de esta manera, se podrá comprobar si existieron más grupos de población que consiguieron sobrevivir a las extremas condiciones provocadas por la lava expulsada a la superficie.

La teoría llega viva hasta el día en que las pruebas aparecen

Muchas veces las teorías se vienen abajo cuando la comunidad científica posee las herramientas necesarias para investigar correctamente sobre el terreno. De esta manera hemos podido averiguar que la raza humana no se extinguió en la zona, sino que consiguió salir adelante. En palabras de Erich Fisher, investigador asociado del Instituto del Origen Humano:

Lo que encontramos fue que, durante y después del tiempo de la erupción del Toba, la gente vivió en el lugar de forma continuada. No había evidencia de que aquel evento hubiese impactado en su vida diaria.