Querido amigo: si eres un poco presumido seguro que has descubierto que los selfies son todo un arte. La luz, el ángulo de la cámara o tu pose son tan importantes como la materia prima de partida para que seas inmortalizado como un Adonis griego o como una piltrafilla. Pero absolutamente en todos ellos habrá un problema de narices, o mejor dicho, de nariz.

Y es que las narices y los primeros planos no se llevan demasiado bien. De este modo, muchos de nosotros acabamos nuestra sesión fotográfica pensando que menuda napia que gastamos. Nada más lejos de la realidad: el cirujano plástico Boris Paskhover lo desmiente. Puedes dormir tranquilo, no tienes la nariz tan grande como parece en los selfies.

Así que antes de echarte las manos a la cabeza, quedarte con la autoestima por los suelos o incluso valorar la cirugía, te recomendamos que leas este artículo.

Más del 50% de las personas que acuden a una consulta de cirugía quieren salir mejor en los selfies

Según explica The Verge, durante el año pasado más de la mitad de los cirujanos plásticos tuvieron pacientes que querían lucir mejor en los selfies.

Este hecho ha sido constatado por la Academia Americana de Cirujanos Plásticos Faciales y Reconstructivos.

¿Lo tuyo no son los selfies? Make use of

Y es que los autorretratos o selfies no reflejan como somos en carne y hueso, como explica el dr. Paskhover, que trabaja en la escuela médica Rutgers de Nueva Jersey:

Ellos sacan su móvil y dicen "mira qué grande se ve mi nariz". Quiero demostrar por qué los selfies no se parecen a la persona de verdad, por qué están distorsionados.

Así que se asoció con un científico computacional para crear un modelo de la cabeza humana promedio. Ellos calcularon cómo de grande se ve la nariz en una foto tomada al estilo selfie, esto es, a unos 30 centímetros de distancia; y después cómo se veía a unos 2 metros, la distancia típica de las fotos en modo retrato.

Su resultado no pudo ser más revelador y tranquilizador para los presumidos: las fotos cercanas distorsionan la nariz, haciéndola parecer un 30% más anchas para los hombres y un 29% más anchas para las mujeres, como podemos leer en su estudio publicado por la revista divulgativa de cirugía estética JAMA.

Los expertos en fotografía dan la razón a este estudio: la mayoría de las cámaras de los smartphones tienen óptica de gran angular y precisamente tomar fotografías con esta lente provoca una distorsión que hace parecer que los objetos estén más cerca de la cámara de lo que están en realidad. Y quien dice objeto, dice una nariz traicionera.

James Bareham, director creativo de The Verge, comparte la conclusión del estudio:

Es una de las bases de la fotografía: no hagas retratos con una lente de gran angular porque parecerás terrible.

La fotografía es el arte de la mentira

De hecho, las lentes tradicionales de las cámaras ayudan a evitar estas distorsiones. Algunos modo retrato existentes en modelos como el del iPhone X, el Google Pixel 2 XL o el Galaxy Note8 ya tienen en cuenta esta distorsión, mejorando digitalmente la apariencia de los autorretratos de forma digital. Pero lo mejor es hacer la foto desde más distancia.

Obviamente hay una gran limitación: la longitud de los brazos. En teoría, las personas con brazos más largos pueden tomar mejores selfies. Pero, ¿para qué se han inventado entonces los palos selfies? ¡Ahora tienen todo el sentido del mundo!

Así que nada de disgustos o dramas que desemboquen en plantearte la cirugía: cómprate un palo selfie, una cámara de las de toda la vida o que un amigo te haga la fotografía. O sino, siempre hay algo que nunca falla: ¡bendito Photoshop! Después de todo, la fotografía es una disciplina muy mentirosa.