Uno de los misterios más grandes de nuestro paso por el mundo es la velocidad a la que pasa el tiempo. “¿Por qué los minutos pasan tan lentos cuando estoy estudiando en el instituto y tan rápidos cuando estoy de cena con mis amigos?” Esta es una pregunta que te habrás realizado en algún momento y, en cuya respuesta, tienen mucho que ver las neuronas.

Un trágico suceso permitió conocer nueva información sobre la percepción del tiempo

Es obvio que el tiempo va a pasar más rápido cuando estamos realizando actividades relacionadas con la diversión, el ocio o el descanso, ya que el despertador siempre suena antes de lo que nosotros consideramos oportuno. “¿Ya han pasado siete horas desde que me fui a dormir”? Por desgracia, sí, ya han pasado.

La sensación temporal es un interesante tema de estudio para la ciencia y así lo ha demostrado el Champalimaud Centre for the Unknown, situado en Lisboa. Este centro se ha propuesto conocer qué factores de la biología son los responsables de que el tiempo progrese a una velocidad diferente según el contexto.

Una experiencia personal, origen del estudio

El hallazgo realizado en torno a la mencionada sensación subjetiva del tiempo por los científicos de Champalimaud comenzó de una forma curiosa. Inicialmente estos investigadores se habían centrado en conocer cómo el cerebro de los seres humanos enlazaba causa con efecto a lo largo de los años.

Sin embargo, como suele pasar en otras ocasiones, una experiencia personal de uno de los científicos cambió el rumbo de la investigación y supuso el origen para nuevos descubrimientos.

Cómo funciona la sensación subjetiva del tiempo suele ser un misterio para muchas personas. Imperial College London

Unos amigos de Joe Paton, el científico líder del proyecto, sufrieron un accidente y, durante un tiempo, Paton desconocía el estado de sus amigos. Las terribles horas de espera hasta que Paton conoció que sus amigos estaban bien fueron como años para el investigador. Pero, ¿qué influyó en la percepción del tiempo del científico?

Como cuentan desde Muy Interesante, este trágico suceso hizo que Paton pensara en analizar qué influía en la sensación subjetiva del tiempo, y así fue.

Los científicos trabajaron con ratones para desarrollar el estudio

Tras acordar que este sería el nuevo tema de estudio, Paton y su equipo de científicos se centraron en la sustancia negra situada en el mesencéfalo del cerebro. Puede que no conozcas para qué sirve este elemento, pero su presencia es clave, ya que las neuronas de esta sustancia negra son las encargadas de producir la dopamina, que está relacionada con las sensaciones de placer, deseo y motivación.

Ahora el Champalimaud Centre for the Unknown ha descubierto muy importante: la dopamina también influye en la sensación subjetiva del tiempo, y no es el único factor relevante en dicha sensación.

El estudio va más allá y los científicos han encontrado también que las neuronas de la sustancia negra del mesencéfalo están conectadas con otra zona conocida como cuerpo estriado, que también tiene mucho que ver en la estimación que el ser humano tiene del paso del tiempo.

Los ratones vuelven a ser los protagonistas

La clave del estudio recae en su posible aplicación al funcionamiento del cerebro humano

Como pasa en otras ocasiones, este estudio, publicado en Current Biology, se ha centrado en analizar el comportamiento de los ratones. Esto es lo que han hecho los investigadores de Lisboa, que han adiestrado a estos animales para que apreciaran si la distancia temporal entre dos tonos era superior o inferior a 1,5 segundos. Mientras, los investigadores analizaban cómo se comportaban las neuronas encargadas de producir dopamina.

Este análisis fue clave a la hora de entender cómo funciona la sensación de tiempo. Los científicos comprobaron que las neuronas actuaban ciertamente en esta estimación. Además, mientras más actividad tenían estas neuronas, más corto era el intervalo para los ratones, y al contrario.

Para asegurar el estudio, el Champalimaud Centre analizó si las neuronas productoras de dopamina no solo estaban relacionadas con el paso del tiempo, sino si también podían controlar la percepción del mismo. Según El Español, los científicos emplearon la optogenética, una técnica muy interesante que consiste en dar impulsos de luz a las neuronas.

Las neuronas del mesencéfalo son muy importantes en la sensación subjetiva del tiempo. Moodblue

De esta forma, comprobaron que cuando estimulaban la actividad de estas neuronas el tiempo pasaba más rápido para los ratones. Pero, ¿se puede aplicar este estudio a los humanos?

El comportamiento de los ratones no es similar al de los seres humanos, ya que los primeros están expuestos a los tratamientos de los estudios. Sin embargo, los investigadores creen que las neuronas productoras de dopamina en el cerebro humano actúan de forma muy similar a las de los ratones utilizados en la investigación.

Parece que los científicos están bastante seguros de que la sensación subjetiva del tiempo funciona de forma muy parecida en el cerebro humano, por lo que podríamos casi afirmar que, como sospechábamos, el ocio y el placer tienen mucho que ver en que el tiempo se te pase más o menos rápido.