Ni planta, ni hongo ni tampoco animal: este antiguo fósil nos ha mostrado una forma de vida completamente nueva
Descubre cómo el árbol de la vida podría tener que añadir una nueva rama a un organismo desconocido hasta la fecha

En el año 2007, un artículo publicado en la revista Geology exponía como un fósil hallado en 1843, confundido inicialmente con los troncos putrefactos de coníferas, era, en realidad, un tipo de hongo gigante. El estudio se basaba en que ese organismo obtenía dióxido de carbono de otros organismos en lugar del aire, aunque ahora parece que el reino Fungi puede que no fuese la mejor explicación posible.
Integrando a los prototaxites en el árbol genealógico del planeta
Un reciente artículo, aún pendiente de revisión, pero que puede consultarse en el archivo de prepublicaciones bioRxiv, propone un nuevo enfoque para referirnos a los organismos fosilizados similares a los encontrados en el siglo XIX: no estamos hablando de hongos, sino de un nuevo tipo de forma de vida. El estudio se centra en la especie Prototaxites taiti, hallada en Escocia, que no era un ejemplar gigante, sino un organismo de algunas decenas de centímetros.

Imagen de archivo de un fósil de prototaxite
La estructura interna de este organismo está compuesta de tubos, aunque a diferencia de un hongo, esos tubos están conectados de manera distinta. Dado que en el yacimiento donde se encontró a este fósil también se hallaron fósiles de hongos, los investigadores compararon sus composiciones químicas. Y, como esperaban, la firma química de ambas especies era distinta. Se halló que el Prototaxites taiti no posee quitina, una estructura fundamental de las paredes celulares de los hongos.
Los investigadores, que aún están a la espera de la revisión de su artículo, proponen que califiquemos a este organismo como una nueva rama del árbol de la vida, dado que posee tres características que no han sido descritas en ningún otro ser del planeta. Estamos hablando de organismos con estructuras multicelulares con diferentes tipos de tubos, ricos en lignina, pero distintos de las plantas, y que se alimentan de materia orgánica en descomposición.
Por el momento, aún no sabemos cómo este organismo acabó por extinguirse. Kevin Boyce, autor del estudio de 2007, ha declarado en el medio New Scientist que "quizás sea un hongo, pero tanto si es un hongo como si es otra cosa, representa un experimento nuevo con multicelularidad compleja que está extinto y que no comparte un ancestro multicelular común con nada vivo hoy en dia".
Además, el científico asevera que los prototaxites son un eucariota desconocido y que existe "un aire de misterio e intriga alrededor suyo". Así mismo, aclara que seguramente no tengamos más información al respecto hasta que encontremos más fósiles de esta enigmática especie y hasta que nuevas técnicas de análisis nos den más información sobre qué rama del árbol de la vida ocupa.