No son solo las orcas: los delfines también están cambiando su comportamiento, aunque son más "diplomáticos"
Estos mamíferos no dejan dudas de su inteligencia desmedida.
No podemos culpar al reino animal de cambios en su manera de afrontar su días en este planeta. El ser humano ha invadido todos los entornos habidos y por haber, mientras muchas especies se debaten entre la supervivencia y la desaparición, como es el caso de algunas especies de delfines que están al borde de la extinción en Oceanía. Estos animales marinos están entre los más inteligentes del mundo y ahora entenderás por qué.
Orcas y delfines tiene algo en común: sus comportamientos están cambiado respecto al ser humano
Científicos de la Universidad de Queensland han publicado un artículo en su página web en el que atajan un problema creciente en las costas de Brisbane, en Australia. Si bien los delfines siempre han sido animales asociados con el buen carácter y la inteligencia, su presencia en la Región de la Bahía de Moreton está empezando a preocupar a los biólogos marinos, ya que estos animales parecen estar enseñando a sus más allegados la mejor manera de alimentarse en la zona: acercarse a los barcos pesqueros para pedir comida.
So lucky to live on the doorstep of the Moreton Bay Marine Park. Whales, dolphins and turtles aplenty at the moment.#MarineParks #Brisbane #JetSkiFishing #Biodiversity pic.twitter.com/WJCZNtPwO3
— GregMarSci 💙 (@BrisMarSci) June 25, 2023
Mientras investigaba la estructura social de la población de los 'delfines nariz de botella' en la región, la doctora Léonie Huijser descubrió un sorprendente patrón presente en estos animales: dedicaban parte de su jornada a merodear alrededor de los barcos pesqueros o recreacionales, para poder hacerse con botines de pescados o cebos que eran descartados por quienes iban a bordo. La doctora asegura que:
La pesca es popular en la bahía y parece que algunos delfines han aprendido a sacar provecho de ella.
Eso sí, parece que el rápido aprendizaje de este comportamiento por parte de los delfines podría suponer un importante problema para la población ubicada en la costa de Brisbane. Y es que algunos de estos animales, en su afán por conseguir algo de comida, han sido golpeados por los barcos o sus hélices, además de haber quedado atrapados en redes de pesca.
El profesor Michael Noad ha sido el encargado de revisar el trabajo de la doctora Huijser, publicado a modo de tesis en la biblioteca digital de la universidad, y aborda esta adaptación como positiva en el corto plazo, pero peligrosa a largo plazo. El propio profesor acaba afirmando:
El riesgo de que los delfines se conviertan en dependientes de la comida donada, es como comida basura para ellos, rápida y sencilla, pero poco sana. Podría llevarles a envenenarse o a crear desequilibrios nutricionales. Los hallazgos de la doctora Huijser deberían ser utilizados por los vigilantes marinos para aumentar la conciencia a través de programas públicos de educación sobre los potenciales efectos negativos de dar de comer a los delfines.