En los últimos días, numerosos medios de comunicación se ha hecho eco del supuesto descubrimiento de un nuevo órgano humano: el intersticio. Pero, ¿realmente es lo que dicen que es?

Investigadores de la Escuela Icahn de Medicina de Mount Sinai, en Nueva York, Estados Unidos, han sido los encargados de llevar a cabo este nuevo estudio, que ha generado una gran polémica entre los expertos en la materia. ¿Un nuevo órgano, o un viejo conocido? Vamos a comprobarlo.

El intersticio

Desde luego que no se han roto demasiado la cabeza a la hora de nombrar a esta parte del cuerpo humano. La definición de esta palabra sugiere que el intersticio es el espacio pequeño entre dos cuerpos o entre dos partes de un mismo cuerpo, cuyo interior está formado por colágeno, elastina y fluido intersticial.

Una técnica de visualización en tiempo real permite verlo en detalle

Según la información que hemos podido recoger del medio de comunicación online USA Today, los científicos han confirmado "el hallazgo" gracias a la utilización de una nueva técnica. En una manera de escanear el cuerpo humano, los investigadores emplearon la denominada pCLE, acrónimo para Probe-based Confocal Laser Endomicroscopy o lo que en castellano conoceríamos como Sondeos de Endomicroscopía Láser Confocal. Esto, que suena demasiado técnico, es simplemente una imagen en directo de lo que está ocurriendo en los tejidos de la persona que está siendo evaluada.

¿Qué es el intersticio realmente? Unsplash

El nuevo estudio y la polémica

El intersticio, un "airbag natural"

El trabajo ha sido publicado en Scientific Reports, de la revista Nature. Según los investigadores, una de las primeras conclusiones que han podido obtener, es que este intersticio tiene la capacidad de comprimirse o expandirse en tamaño a lo largo de nuestro cuerpo. De hecho, se cree que una de sus labores consiste en la absorción de golpes, para evitar males mayores y proteger órganos importantes.

Así, responsables del estudio como Neil Theise, uno de los coautores, aseguran que la novedad está en que nunca hasta ahora se había detallado con tanta exactitud.

Sin embargo, hay otros expertos en la materia que no entienden cuál es exactamente la novedad. Como bien recoge Hipertextual, en ningún momento se hace referencia en el estudio al descubrimiento de un nuevo órgano. Es una afirmación que los distintos medios de información han cogido de otro medio, EurekAlert, y a partir de ahí se han generado titulares que, según esos expertos, están alejados de la realidad.

Además, hay que tener en cuenta que tenemos referencias científicas del intersticio desde hace 200 años, como mínimo.

¿Es el intersticio un fiel aliado del cáncer?

Dejando ya de lado la polémica, merece la pena hablar un poco más de sus características. Aunque todavía queda mucho por aprender sobre él (empezando por determinar si merece la pena o no ser llamado órgano), se ha relacionado al intersticio con la expansión del cáncer. Pero, ¿qué hay de cierto en esta oscura conexión?

La propagación del cáncer podría tener una explicación en el intersticio

Según la página web Live Science, las investigaciones en relación al cáncer podrían tener un nuevo foco de atención. De hecho, parece que sería posible demostrar el porqué de la propagación de los tumores a los nodos linfáticos. Los investigadores aseguran que eso ocurre debido a que los espacios llenos de fluido, de los que hablábamos antes, son el origen de un fluido llamado linfa, el cual es transportado al sistema linfático.

Representación del sistema linfático. Study

Este sistema es el encargado de eliminar líquidos y proteínas atrapadas en los tejidos. Además, y según la información publicada en la página web Enciclopedia Salud, también ayuda al sistema inmunológico, fabricando anticuerpos. Actúa a la par que el sistema circulatorio, ya que se tratan de conductos muy finos que se extienden por todo nuestro cuerpo.

De momento, expertos de todo el mundo mantienen la cautela al respecto

Anirban Maitra, patólogo de la Universidad de Texas, a raíz de la aparición de esta noticia, escribió un correo electrónico a The Scientist aclarando que este estudio tenía tan poco tiempo que era muy aventurado llamar órgano al intersticio, coincidiendo así con la polémica que hemos explicado anteriormente. Además, en relación al asunto del cáncer, Anirban afirma que:

No cuestiono si dichos espacios pueden ser caminos de salida para las células cancerígenas hacia los nodos linfáticos. Podrían serlo. Aun así, esto requeriría de experimentos adicionales para obtener conclusiones, pero ciertamente nos movemos en el reino de la posibilidad.