Pedro Duque, hombre de espacio y exministro español, tajante sobre la futura exploración del universo: "La humanidad va a seguir explorando"
La alusión a nuestra naturaleza nos expone como una especie que acabará por desatar todo su potencial por intentar expandirse por el espacio

Nuestro astronauta más internacional, con permiso de Jesús Calleja y su más reciente aventura más allá de la línea de Kármán, nos habla acerca del anhelo de nuestra especie para conocer más acerca, no solo del mundo que le rodea, sino del resto del universo, aún hoy en día tan lejano como misterioso.
El interés de la raza humana en la exploración
Volvemos a retomar una entrevista realizada por alumnos de la Universidad Politécnica de Madrid a Pedro Duque, en la que este comienza explicando qué es lo que sintió al ver el alunizaje de 1969, cuando tan solo contaba con 6 años de edad. Según el astronauta "creo que todos los niños quisimos ser astronautas ese día". Desde luego, esa es una de las grandes fechas señaladas en la exploración espacial, aunque haya mucha gente que aún no se crea que fue real, como los amantes de las teorías de la conspiración.
Dado que existen multitud de problemas que tenemos que solucionar en nuestros países, ciudades o municipios, parece tener sentido preguntarse si es necesario regresar a la Luna. Pedro Duque asegura que "para continuar la exploración, sí". Además, subraya que "ir a Marte directamente es muy arriesgado sin hacer primero las pruebas necesarias con la operativa correcta". Es por ello que parece que el viaje a Marte comienza por hacer pruebas en nuestro satélite.
El exministro de Cultura asegura, en la entrevista mencionada, que si tanto la NASA como la Unión Soviética hubiesen mantenido sus presupuestos después de la misión del Apolo 11, seguramente en se hubiese conseguido regresar a la Luna en 10 o 15 años. En la actualidad, parece que la colaboración en materia espacial es fundamental. Pedro afirma rotundamente:
En el futuro, ¿quién sabe? La humanidad va a seguir explorando, y lo que tenemos que decidir cada uno de los países y grupos como Europa es si queremos estar ahí, si queremos que ese impulso desarrolle nuestras tecnologías y nos dé competitividad, o no. La gente seguro que quiere que los suyos sean los primeros en ir a Marte.
Una de las grandes lecciones que nos dejó aquel mítico alunizaje de finales de la década de 1960 fue que "cuando se quiere, se ponen los medios, hay ilusión y se pone todo el conocimiento en conseguir una meta, se pueden conseguir objetivos que parecían imposibles". Poner a trabajar a parte de la raza humana en misiones, ya sean espaciales, médicas o para luchar contra el cambio climático, es muy relevante. De hecho, buscar que esas misiones tengan objetivos medibles, ilusionantes y no muy lejanos es "lo que hace avanzar a la tecnología".