¡Qué momento en la historia de la humanidad para estar vivo! A veces nos preguntamos el por qué de ciertas investigaciones pero esta, por risible que pueda parecerte, es fundamental para tu salud. Seguro que has oído alguna vez de procedimientos tan necesarios como molestos como la laparoscopia o colonoscopia. La anticipación en la salud es fundamental y aunque pasemos por un mal rato, siempre será mejor prevenir que curar.

Vivir para ver: ¡un trackeador de pedos!

Siguiendo la estela digestiva de estas pruebas, un grupo de investigadores australianos han desarrollado una píldora inteligente capaz de monitorizar la cantidad de gas que se encuentra en nuestro intestino: sí, los futuros pedos. Sincronizada con un receptor que cabe en la palma de la mano y controlada por una app, nos permitirá conocer el estado del aparato digestivo.

La revista Nature Electronics se ha hecho eco de esta investigación, liderada por Kourosh Kalantar-Zadeh de la Universidad RMIT y Peter Gibson de la Universidad Monash.

De un modo mucho menos invasivo que las pruebas anteriormente mencionadas, esta píldora inteligente permitirá dilucidar cómo funciona nuestra digestión y las bacterias que habitan en nuestro aparato digestivo. Así, descubrir intolerancias alimentarias u organismos que alteren lo que sucede desde que ingerimos un alimento hasta que expulsamos los desechos será mucho más sencillo.

Una píldora testigo de nuestros procesos digestivos. Ars Technica

Los investigadores explican cómo han sido sus primeras pruebas en ArsTechnica:

Nuestras pruebas piloto ilustran el potencial de estas cápsulas electrónicas con sensores de gases en la comprensión de aspectos funcionales del intestino y su microbiota, así como su estado y respuesta frente a cambios en la dieta.

Actualmente, ambos investigadores se encuentran buscando una empresa capaz de desarrollar el prototipo para pasar a la fase comercial.

¿Cómo es la píldora?

Para su estudio piloto, se testó el funcionamiento en cerdos, pero ya se ha probado en personas de forma preliminar. La ingesta de la píldora no es demasiado molesta, si bien sus dimensiones son de 26 milímetros y 9,8 mm de diámetro.

Su carcasa polimérica mide la temperatura del entorno y la concentración de CO2, H2 y O2 y en uno de sus extremos cuenta con una membrana para que los gases la atraviesen. Asimismo, cuenta con una batería para alimentar todos los dispositivos electrónicos de su interior.

Diagrama de la píldora inteligente. Ars Technica

Tu digestión desde dentro

Tras tragar esta píldora inteligente, seis personas sanas midieron con todo lujo de detalle la cantidad y calidad de sus pedos durante 20 horas divididas en: 4,5 horas en el estómago, 2,5 horas en el intestino delgado y 13 horas atravesando el colon hasta ver la luz.

Durante ese tiempo la píldora tomó datos de posición y concentraciones revelando por ejemplo picos de CO2 y H2 al entrar en el intestino grueso mientras que la concentración de O2 iba disminuyendo conforme llegaba a la zona de operación de las bacterias anaerobias, que fermentan comida sin digerir como algunos ácidos grasos.

La importancia de la fibra en la dieta

Para el siguiente ensayo con humanos, los investigadores probaron con una misma persona y dos ingestas diferentes. Durante la primera toma había seguido una dieta extremadamente rica en fibra (más de 50 gramos diarios) dos días antes de la prueba y dos semanas después repitió el proceso con una dieta de menos de 15 gramos al día.

Con una dieta rica en fibra, el proceso digestivo de la píldora se dilató hasta las 23 horas. Y es que tanta fibra llegó a producir dolor abdominal al sujeto, que además registró altos valores de O2, algo que alteró la flora bacteriana de su colon. Para que te hagas una idea, demasiada fibra viene a ser lo mismo que ponerte las botas de fabada.

La fibra es fundamental en tu salud intestinal

Pero si abusar de la fibra no es muy saludable, quedarse corto tampoco es ideal. Más de tres días en el organismo constatan que efectivamente, la fibra es necesaria para regular nuestro tránsito. ¡La píldora estuvo 54 horas atascada en el colon! El atasco fue tal que tuvieron que acelerar el proceso con algo de fibra: las bajas concentraciones de H2 demostraban que la fermentación se estaba produciendo a un ritmo muy lento.

Tras repetir el experimento con otros pacientes con una salud óptima se obtuvieron resultados similares. Lo que antes era una sospecha que solo podía demostrarse con procedimientos mucho más costosos y molestos, ahora es algo que podemos controlar desde nuestro móvil.

Por supuesto, cada persona es un mundo y no podemos obviar nuestra tolerancia a ciertos alimentos, algo que será mucho más fácil de pautar con esta cápsula inteligente.