Si hay dos máximas veraniegas aplicables a la piscina en el popular español, esas son que has de esperar dos horas para bañarte después de comer y que mucho cuidado con hacer pis en una piscina, ya que sale una mancha de color delatora del antihigiénico delito.

1 de cada 5 personas han orinado en la piscina alguna vez en su vida

Sin embargo, algunos intrépidos y descuidados bañistas han tenido a bien desafiar las normas y probarlo. Según el prolífico Dr. Mercola, las estadísticas no engañan: aproximadamente 1 de cada 5 personas han orinado en una piscina a lo largo de su vida.

De hecho, el 100% de los nadadores del equipo olímpico estadounidense aseguran haberlo hecho. Incluso el ínclito medallista olímpico Michael Phelps tiene su propia teoría:

Todo el mundo orina en las piscinas. Es algo normal que hacen los nadadores. Estamos en el agua dos horas y no salimos para orinar. El cloro mata la orina.

Entonces, ¿verdaderamente aparece una mancha roja o azul que delata nuestro comportamiento incívico? Es momento de arrojar algo de luz en el asunto.

El mito de la mancha de color en la piscina

Pues no, es rotundamente falso. Y Manuel Martínez Fernández lo explica detalladamente para ABC. ¿Cuál es el motivo por el que se extiende este rumor? Básicamente, por el efecto disuasorio que causa entre los oyentes, que no quieren verse expuestos a la vergüenza de ver esa mancha en sus alrededores. Además, si echasen detector de orina en las piscinas, podríamos verlo en las webs de mantenimiento de piscinas.

Si se usase un detector de orina para piscinas, podríamos comprarlo en webs de mantenimiento de piscinas

Pero también hay razones científicas, y es que si comparamos el volumen de agua respecto a la cantidad de orina vemos que en proporción, sería una disolución tan diluida que sería difícil que tornase de color. Además, la orina y el sudor tienen una composición similar, con lo cual también habría falsos culpables.

Finalmente, tira de lógica: si hubiera un tinte detector de orina para piscinas, ¿no lo encontraríamos en las webs de venta de productos de mantenimiento de éstas? Así pues, el mito queda desterrado.

De todos modos, desde un punto de vista químico, sí que es posible lograr un "chivato" para la orina. Y es que el sulfato de cobre reacciona en contacto con el cloro, tiñéndose de azul. No obstante, como hemos mencionado antes, requeriríamos una gran cantidad de orina. Eso sí, también coloraría los bañadores y las partes del cuerpo en contacto, todo un desastre que hace que sea inviable.

¿Qué pasa en realidad cuando orinas en una piscina?

Lo que sucede en realidad es algo bastante peor que unas manchas de la vergüenza y un bañador que tiene que ir a la basura. Una investigación publicada en Environmental Science & Technology y elaborada por científicos chinos y estadounidenses ha determinado que orina y cloro forman un combo perjudicial para la salud.

Cloro y orina forman un combo perjudicial para la salud

Como sabemos, el cloro se emplea para desinfectar tanto piscinas como el agua potable que sale del grifo, ya que elimina la mayor parte de los patógenos y apenas se degrada con el paso del tiempo.

Por otro lado, la orina está formada por compuestos nitrogenados como urea, algunos aminoácidos, creatinina y ácido úrico. Pues bien, cada vez que alguien orina en una piscina contribuye en promedio con su granito de arena aportando entre 27 ml y 217 ml de pis.

El cloruro de cianógeno es un agente de guerra química que producimos al orinar en la piscina

En reacción, agua clorada y orina generan cloruro de cianógeno (CNCl) y de tricloramina o tricloruro de nitrógeno (NCl3), ambos muy peligrosos para la salud. Aunque se trata de sustancias volátiles (con tendencia a evaporarse) que se esparcen de manera desigual, tienden a concentrarse en las capas superficiales y además, se hacen notar a la hora de haber orinado.

Eso sí, mientras la generación de la primera va aumentando durante 8 horas desde el inicio de la reacción, la tricloramina es mucho más explosiva, concentrándose de manera brutal durante el inicio.

¿Qué daños pueden causar en tu salud?

El cloruro de cianógeno es conocido como un agente de guerra química, ahí es nada. Esta sustancia tóxica daña diversos órganos como los pulmones, el corazón y el sistema nervioso central. Por otro lado, la tricloramina se relaciona con problemas pulmonares como el asma.

Puede causar daños pulmonares, cardiacos e incluso cáncer

Sin embargo, podemos estar tranquilos: la Organización Mundial de la Salud considera que 70 partes por billón sería un umbral dañino para el ser humano, mientras que la orina aproximadamente genera unas 30ppb. Aún así, que esté por debajo del umbral no significa que sea inocuo.

Pero no son los únicos efectos. De hecho, según se ha descubierto en un estudio del Instituto Nacional de Medicina estadounidense, la exposición a estos compuestos, ya sea vía cutánea o gastrointestinal (cuando tragamos agua) durante al menos 40 minutos se producen efectos genotóxicos. Es decir, que el ADN de nuestras células es alterado de forma que aumenta el riesgo de padecer cáncer.

¿Cómo puedes evitarlo?

En realidad, el problema tiene dos vertientes. Por un lado, una de las soluciones pasa por cambiar el desinfectante por otro que sea menos reactivo, algo que no es tarea sencilla dado lo barato y efectivo que es el cloro. Por otro lado, aunque no orinemos en la piscina, siempre vamos a depositar materia orgánica como pelos, células cutáneas, sudor… No obstante, la orina sigue siendo la mayor aportación de compuestos nitrogenados.

Para Jing Li, uno de los autores del estudio, la solución es más sencilla de lo que parece:

Los bañistas pueden mejorar las condiciones de la piscina simplemente no orinándose en ellas.

Así que ya sabes, aunque no lo hagas por el círculo de la vergüenza, hazlo por tu salud y la del resto de bañistas.