"¿Por qué todos los chinos son iguales?" es una pregunta que te habrás hecho casi con total seguridad o, al menos, la has escuchado en la boca de otra persona. Esta cuestión supone una duda que invade a muchos occidentales, y nosotros te traemos la respuesta.

Aunque lo parezca, los asiáticos no son todos iguales, ni mucho menos. El problema reside en la dificultad que tenemos los ciudadanos de la zona occidental para diferenciar sus rasgos. Y algo similar pasa al contrario, ya que las personas que pertenecen a determinados grupos étnicos tienden a pensar que todos los otros son iguales.

Esto a se debe a que no se produce gran intercambio cultural entre ellos, no suele haber una convivencia que permita reconocer con facilidad a los individuos de otras razas. Por otro lado, el diario Público se hace eco de otra teoría de los investigadores.

Los occidentales tienen grandes dificultades a la hora de diferenciar a personas asiáticas

Según Roberto Caldara, profesor de Psicología de la Universidad de Glasgow (Reino Unido), la diferencia está en que “los europeos son muy individualistas y los asiáticos son muy colectivistas; ellos toman las decisiones en grupo y no le dan tanta importancia al individuo.

Caldara es el líder de uno de los muchos estudios que han tratado de explicar la dificultad de diferenciar a los individuos que pertenecen a un mismo grupo étnico, como los occidentales, africanos o asiáticos. Sin embargo, hay una explicación que ha sobrevivido a todas estas investigaciones: el efecto de raza cruzada.

Raza cruzada o por qué todos los chinos parecen iguales

Este efecto explica por qué es más fácil para nosotros reconocer a personas que pertenecen a la raza con la que estamos más familiarizados, como leemos en Wikipedia. Cuanto más interaccionamos con un grupo étnico, más sencillo nos es identificar este tipo de rostros, con sus rasgos característicos.

El efecto de raza cruzada (ORE, por sus siglas en inglés) es un fenómeno aceptado ya por los expertos, según afirma Público, gracias a la confirmación facilitada por múltiples estudios. Un ejemplo de las consecuencias de este efecto fue mostrado por la serie The Good Wife, como puedes ver en el siguiente vídeo:

Esta escena de la producción americana muestra la dificultad de una persona que tiene que identificar a un culpable entre una lista de individuos parecidos. Aunque no te sientas representado al verlo en pantalla, ese problema es algo que sufriríamos todos al vernos en esa situación.

Al respecto de este efecto de raza cruzada, la Universidad de Miami realizó un estudio que con el que se pretendía demostrar que los occidentales padecen este efecto por una razón principal. Tal y como informa News Medical, la explicación es la siguiente:

[Los occidentales] no las reconocemos bien [a las personas de otra raza] porque tendemos a clasificar a las personas como de nuestro grupo o de fuera de nuestro grupo, según su clase social, aficiones y otros parámetros entre los que se encuentra la raza.

Esto pone de manifiesto que la dificultad a la hora de diferenciar a los asiáticos, por ejemplo, reside en la falta de familiaridad que los occidentales tenemos con sus rasgos. Por ello, tendemos a pensar que todos son iguales, sin detenernos a fijarnos verdaderamente en sus características faciales.

Para probar esta afirmación, los investigadores de la Universidad de Miami llevaron a cabo un estudio con estudiantes del centro, a los que hicieron creer que tenían que reconocer a sus propios compañeros en la pantalla de un ordenador.

La dificultad para reconocer a otras razas también una explicación cultural

Todos los rostros que mostraron a los estudiantes eran de individuos de raza blanca, aunque ninguno de ellos era realmente de sus compañeros de la universidad. Aun así, los participantes del estudio afirmaron reconocer a sus colegas en las imágenes.

"La gente suele dividir el mundo hasta dentro de nosotros y ellos, en otras palabras, en los grupos sociales, ya sean raciales, nacionales, profesionales, o incluso a lo largo de las líneas de la afiliación de la universidad", han declarado los investigadores, poniendo de manifiesto que, en cuanto vemos a alguien que no pertenece a nuestro grupo, nos es imposible diferenciar sus rasgos.

El factor cultural también desempeña un papel

Hablamos del efecto de raza cruzada como el factor principal que provoca que los chinos nos parezcan iguales, pero debemos tener en cuenta la influencia que el factor cultural tiene en este tema. Este aspecto es algo muy destacado por los investigadores, en concreto, por Guillermo Fouce, psicólogo perteneciente al Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid:

Hay un desconocimiento cultural bastante grande porque no es que veamos a todos los chinos iguales, sino que les vemos iguales a ellos, a los coreanos y a los japoneses, incluso también a los africanos.

La interacción social con otros grupos étnicos es clave para que podamos desarrollar la capacidad de identificar sus rasgos faciales, esforzándonos por reconocerlos y no afirmar directamente que "todos los chinos son iguales". A su vez, para los asiáticos, todos los occidentales somos parecidos.

Ya sabemos que esto no es así, que las personas somos diferentes, aunque a simple vista no podamos observarlo. Ahora, ya sabes qué responder cuando vuelvas a escuchar la típica pregunta de la que hablábamos al inicio.