Por qué la comida en los aviones sabe mal
Los secretos detrás del mal sabor de la comida en los aviones: una mezcla de factores a gran altitud.

El misterio detrás del sabor poco apetitoso de la comida en los aviones ha desconcertado a viajeros de todo el mundo durante décadas. Aunque las compañías aéreas han mejorado gradualmente sus ofertas gastronómicas, muchas personas siguen sintiendo que la comida en el avión simplemente no está a la altura de sus expectativas. ¿Por qué es así? ¿Por qué la comida de los aviones es una de las peores comidas del mundo?
En este extenso artículo, analizaremos las razones detrás de este fenómeno y descubriremos cómo factores como la presión, el entorno de cabina y la forma en que se recalientan los alimentos pueden influir en nuestra percepción del sabor. También analizaremos algunas curiosidades relacionadas con el gusto en altitud y te daremos algunos consejos para aprovechar al máximo tus comidas durante el vuelo. ¡Prepárate para un viaje a través de la ciencia y la experiencia gastronómica en el cielo!
- La ciencia detrás del sabor en un avión
- Curiosidades sobre el gusto en el aire
- Consejos para disfrutar de la comida en el avión
La ciencia detrás del sabor en un avión
Cuando montamos en un avión y esperamos con ganas nuestro próximo viaje, la última cosa en la que pensamos es en el sabor de la comida que nos servirán en el vuelo. Sin embargo, en cuanto probamos el primer bocado, a menudo nos encontramos con una decepción. ¿Por qué ocurre esto? Aquí hay algunas explicaciones clave.
Presión en un avión y papilas gustativas
Aunque la reputación de las comidas aéreas es a menudo negativa, los platos que se ofrecen originalmente no son tan malos como podríamos pensar. El problema radica en la forma en que la cabina del avión afecta a nuestros sentidos. La combinación de la baja presión y la disminución de la humedad en la cabina puede tener un impacto significativo en nuestras papilas gustativas. De hecho, se ha descubierto que el aire acondicionado y la presurización pueden afectar hasta el 30% de nuestras capacidades olfativas. Así, en altitudes elevadas, nuestra percepción de los sabores salados y dulces disminuye en un 30%.
Gusto y olfato durante un vuelo
En un avión, nuestras membranas mucosas se inflaman debido a la presión, lo que lleva a un bloqueo parcial de los olores. En esta situación, el cerebro tiene dificultades para discernir correctamente los olores y, por lo tanto, los sabores (similar a cuando tenemos un resfriado).
El ruido y el sabor en un avión
El ambiente ruidoso de una cabina de avión, con pasajeros conversando, ruido ambiente y auriculares, también altera la percepción de los sabores dulces y salados. Un estudio realizado en la Universidad de Cornell en Estados Unidos por el profesor de Ciencia y Tecnología de los alimentos Robin Dando demostró que «nuestra percepción del sabor se ve comprometida en un entorno ruidoso». Con un ruido constante de fondo, la comida parece menos dulce en comparación con cuando la comemos en silencio. Esta diferencia en el gusto podría deberse a la estimulación de la cuerda del tímpano en el oído.

En un viaje en avión estamos expuestos a factores que determinan el mal sabor de muchos platos.
Recalentamiento de alimentos en la cabina del avión
Calentar alimentos en pleno vuelo es un desafío complicado. A menudo, los platos llegan sobrecalentados, demasiado cocidos o hervidos, lo que afecta negativamente su calidad gustativa.
Curiosidades sobre el gusto en el aire
A pesar de los desafíos en la experiencia culinaria en el avión, existen algunas curiosidades interesantes relacionadas con el gusto en altitud. Aquí hay una que podría sorprenderte.
¿El zumo de tomate en avión sabe mejor?
¿Alguna vez has tomado zumo de tomate en un avión, a pesar de que rara vez lo bebes en casa? Un estudio realizado por el Instituto Fraunhofer de Física de Edificios para Lufthansa reveló que el zumo de tomate sabe mejor en el avión. ¡Así es! Parece que las grandes altitudes pueden realzar el sabor de esta bebida. Incluso puedes probarlo en un Bloody Mary para una experiencia aún más interesante.
Consejos para disfrutar de la comida en el avión
A pesar de las desafiantes condiciones en la cabina del avión, hay algunas formas de maximizar tu disfrute de la comida durante el vuelo. Aquí tienes algunos consejos útiles:
Hidrátate mientras vuelas
Dado que la baja humedad en la cabina puede afectar tus papilas gustativas y membranas mucosas, es importante mantenerte hidratado durante el vuelo. Beber agua regularmente puede ayudar a minimizar la sequedad y mejorar tu percepción del sabor.
Evita comidas pesadas al volar
Las comidas pesadas y grasosas pueden saber aún peor en el aire. Opta por opciones más ligeras y saludables en el menú del avión.
Lleva tus propios snacks a bordo
Si eres particularmente exigente con la comida, considera llevar tus propios snacks o alimentos envasados. Esto te permitirá tener un control más completo sobre lo que comes durante el vuelo.
Experimenta con diferentes opciones
No dudes en probar diferentes platos en cada vuelo. A veces, una compañía aérea puede sorprenderte con una deliciosa opción que no esperabas.

Aunque no sepa genial, comer abordo de un avión es una oportunidad para comer alimentos diferentes.
Disfruta del vuelo, no de la comida
Recuerda que viajar en avión es una experiencia única. A pesar de los desafíos culinarios y el mal sabor de la comida, aprovecha la oportunidad para relajarte, disfrutar de la vista desde las ventanas y apreciar el hecho de que estás en un viaje emocionante.
¿Por qué la comida en los aviones sabe mal?
La comida en los aviones suele saber mal debido a la baja presión, la disminución de la humedad, el bloqueo de olores, el ruido ambiental y el recalentamiento de alimentos en la cabina.