Prepárate para un acontecimiento histórico: así es como se pretende capturar el movimiento real de un agujero negro
La ciencia se prepara para observar, por primera vez en movimiento, uno de los objetos más extremos y malinterpretados del universo
Durante décadas, los agujeros negros han tenido la fama de ser poco amables con todo aquello que se cruza en su camino. Estos objetos han sido descritos como oscuros y voraces, como si de una especie de aspiradoras cósmicas se tratasen. Sin embargo, un ambicioso proyecto internacional está a punto de ofrecer una imagen mucho más neutra y dinámica de estos objetos que nunca han dejado de fascinar al ser humano.
La primera película de un agujero negro
Seguramente, si te apasiona la astronomía, en alguna ocasión hayas oído hablar acerca del Telescopio del Horizonte de Sucesos. Esta es una red mundial de radiotelescopios que ha sido diseñada para observar el entorno inmediato de los agujeros negros y que cobró relevancia en 2019 al obtener la primera imagen directa de un agujero negro. Y ahora se prepara ahora para algo aún más complejo.
El objetivo será grabar el agujero negro supermasivo, en movimiento, situado en el centro de la galaxia Messier 87. Las observaciones, tal y como se explica en The Guardian, se llevarán a cabo durante los meses de marzo y abril de este año, siguiendo el disco de gas que gira en el límite del horizonte de sucesos, ese punto a partir del cual ni la luz puede escapar.
Sera Markoff, profesora de Astronomía y Filosofía Experimental en la Universidad de Cambridge, ha definido a este proyecto como "revolucionario". Y no hablamos solamente de su dificultad técnica, ya que hay que coordinar doce radiotelescopios repartidos entre la Antártida, Europa, Asia y América, sino del hecho de que permitirá avanzar en nuestro conocimiento diez veces más rápido que con las observaciones actuales.
La clave está en que este agujero negro se mueve despacio. Es tan enorme, con una masa equivalente a unos 6.000 millones de soles, que los cambios a su alrededor ocurren con la lentitud suficiente como para poder seguirlos. Cada pocos días, los telescopios pueden recomponer una imagen completa y, al unirlas, construir una especie de película nunca antes vista.
Será esa serie de imágenes la que nos permitan responder a preguntas básicas como a qué velocidad gira el agujero negro y cómo ha crecido a lo largo del tiempo. Si se formó acumulando materia poco a poco, debería girar muy rápido. Si creció al fusionarse con otros agujeros negros, su rotación sería más lenta. Y esto no es todo, también nos ayudará a entender mejor cómo se generan los enormes chorros de gas que algunas galaxias lanzan al espacio y que influyen en la formación de nuevas estrellas.
La propia Sera Markoff afirma que ""los agujeros negros tienen mala fama de ser esas aspiradoras malignas que simplemente lo absorben todo. Para mí, representan el límite de nuestra comprensión del universo y son infinitamente fascinantes. De hecho, desempeñan un papel muy importante en el ecosistema del universo". Eso sí, habrá que tener paciencia con este proyecto.
El volumen de datos es tan enorme que los discos duros deben trasladarse físicamente desde la Antártida hasta centros de procesamiento en Europa y Estados Unidos, algo que solo puede hacerse en el verano del hemisferio sur de la Tierra. El resultado final tardará en llegar, pero cuando lo haga, ofrecerá la primera mirada en movimiento a uno de los objetos más extremos del universo. Y, quien sabe, puede que cambie su mala fama.