¿Qué hay dentro de la Luna? Un nuevo estudio ha revelado su sorprendente composición
¿Te has preguntado alguna vez cómo es la composición del interior de La Luna? He aquí nuevos detalles sobre la misma.
La Luna es el único satélite natural que orbita alrededor de la Tierra. Se trata de una masa de Tierra de la que aún desconocemos algunos de sus secretos y que, sin embargo, se está trabajando para descubrirlos. Visitada por primera y única vez por el ser humano en 1969, se espera que a lo largo de los próximos años tenga lugar la misión Artemis 3, la que permitirá volver a poner un pie sobre su superficie más de medio siglo después. Aun así, habrá algunos elementos clave que seguirán sin tener respuesta por parte de la comunidad científica.
¿Te has preguntado alguna vez cómo es la composición del interior de La Luna? Esta es una cuestión que podría explicar la formación del Universo. Por ello, se han llevado a cabo múltiples investigaciones para descubrir una respuesta convincente para los estudiosos en la materia. Ahora, un nuevo estudio ha conseguido establecer una hipótesis que podría ayudar en potenciales programas de investigaciones. Se trata de un importante avance que nos permitiría conocer muchos más detalles sobre la composición de nuestro satélite natural.
Veamos, por tanto, cuáles son las características principales que tendría La Luna a unos kilómetros de profundidad respecto de la superficie. Los estudios que se han realizado sobre el terreno nunca han incorporado prospecciones, por lo que se trata de una teoría que debería ser contrastada físicamente. ¿Será Artemis 3 la misión encargada de esta ardua tarea? Lo más probable es que hubiese que esperar un poco más para obtener la información necesaria.
La composición interna de La Luna tras las últimas investigaciones realizadas
Lo primero que cabe mencionar es cómo se ha realizado este sorprendente descubrimiento. El análisis de datos de la misión Gravity Recovery and Interior Laboratory (GRAIL) de la NASA ha permitido obtener una primera radiografía sobre la composición del interior de La Luna. La clave para entender esta primera aproximación radica en la información recopilada por 2 sondas enviadas en el año 2011. Se trató de un experimento que consiguió obtener importantes revelaciones en lo que se refiere a la detección de las capas interiores del satélite.
La NASA envió 2 naves espaciales a la órbita de La Luna en 2011 con el objetivo de medir las fuerzas gravitatorias entre ellas mientras volaban sobre diferentes partes de su superficie. Su posterior análisis por la comunidad científica permitió a los científicos determinar dónde se ubicaba cada una en relación con su pareja basándose solo en dichos datos recopilados.
El análisis de las ondas sísmicas es uno de los mecanismos más efectivos para poder determinar la composición de los objetos en el Sistema Solar. Mediante esta técnica se pudo trazar una primera idea sobre qué es lo que hay en el interior del satélite natural. De acuerdo con las conclusiones del estudio, se pudo conocer cómo hay una especie de bola de hierro en el interior, la cual se encuentra cubierta por un núcleo externo líquido. Así pues, el núcleo de hierro podría estar envuelto, con aproximadamente 2700 kilómetros, por roca de manto de silicato.
Se trata de un importante avance que puede dar inicio al desarrollo de nuevas investigaciones a lo largo de los próximos años. Más todavía sabiendo que la exploración de la superficie de La Luna tendrá lugar con la última fase de la misión Artemis.