Querían etiquetar a un tiburón y consiguieron descubrir a un extraordinario ser capaz de regenerarse
Un extraordinario suceso ha sido revelado al contemplar el movimiento de tiburones en la costa de Florida
Son muchos los mitos que circulan alrededor de los tiburones, aunque la mayoría de ellos no son del todo ciertos y están explicados por la ciencia. No es difícil encontrar tiburones en España, aunque el caso que nos ocupa nos lleva a visitar la costa de Florida y a conocer a un tiburón muy especial.
El tiburón que regeneraba su cuerpo
Chelsea Black ha publicado un artículo en el medio The Conversation en el que habla de su más reciente experiencia con algunos ejemplares de tiburón sedoso.
Fue en verano de 2022 cuando utilizó un sistema de etiquetas GPS para seguir la actividad de un grupo de esta familia de tiburones, aunque su estudio tomó un rumbo muy diferente al que esperaba cuando un fotógrafo le envió una fotografía preocupante.
I set out to investigate where #silkysharks travel − and by chance documented a shark's amazing power to #regenerate its sabotaged fin #ocean #sharks #sharkresearch https://t.co/pRaEYXUPec
— Gabby Dean (@GabbyDean129686) January 11, 2024
Tal y como puedes apreciar en la fotografía que te mostramos bajo estas líneas, este tiburón, apodado número 409834, presentaba una herida profunda en su aleta dorsal, como si alguien le hubiese arrancado de forma violenta la etiqueta GPS. La caza de estos tiburones está prohibida en Florida, y dado que este ejemplar presentaba varios anzuelos clavados en su boca, parece ser que ya había tenido varios encuentros con el ser humano.
Chelsea no confiaba en volver a encontrarse con el animal, pero un año después, un marinero y aficionado al submarinismo, John Moore, envió a la investigadora varias imágenes de tiburones, entre las que destacaba la de un espécimen con la aleta dorsal deformada. Una nueva fotografía de un segundo identificador en su aleta dorsal confirmó que se trataba de 409834.

Comparativa entre la aleta del tiburón en 2022 y 2023
La curiosidad llevó a Chelsea a analizar detenidamente las fotografías y a comprobar los superpoderes de este tiburón: no sólo se había curado de la tremenda herida del año anterior, sino que su aleta dorsal era un 10,7% más grande que antes del ataque. Y esta es la segunda confirmación documentada de un tiburón regenerando partes de su cuerpo, tras un incidente documentado en un tiburón ballena en el Océano Índico allá por 2006.
Tal y como explica la investigadora, este tipo de historias no hacen más que confirmar la extraordinaria capacidad de superación de los tiburones, una especie que lleva en la Tierra más tiempo que los árboles y que ha sido capaz de sobrevivir a más de un evento de extinción masivo.