Vivimos rodeados de aparatos electrónicos y todo tipo de ondas, y es una realidad. Además, la mayoría de nosotros llevamos el teléfono móvil allá donde vamos, cuando no está en nuestra mano está en nuestro bolsillo.

Estamos expuestos constantemente y esto podría tener consecuencias

Por lo tanto, podemos decir sin temor a equivocarnos que estamos expuestos durante todo el día a las radiaciones emitidas por los aparatos de nuestro alrededor, por nuestros smartphones, y a las propias ondas de radio, televisión y Wi-Fi, que están absolutamente en todas partes. Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que pueda venir una pregunta a nuestra cabeza. ¿Son todas estas radiaciones perjudiciales para nuestra salud? ¿Son capaces de hacernos enfermar?

Es un tema sobre el que es fácil opinar y debatir, ya que nos afecta a todos, pero que es también propenso a generar ciencia fácil. Y con eso de "ciencia fácil" quiero denominar a todas las opiniones infundadas o basadas en estudios cuya fiabilidad es más que cuestionable. Ante este panorama no es sencillo llegar a una respuesta, por lo que echaremos un vistazo a algunos de los estudios más importantes.

El móvil y sus notificaciones son una constante en nuestra vida. LinkedIn

Una gran revisión

Una revisión intenta recabar toda la información posible sobre un tema, buscando todos aquellos artículos científicos que lo hayan tratado e intentando llegar a una conclusión. Como podemos leer en Xombit, a principios del año pasado pudimos conocer una, para la cual se habían analizado un total de 350 estudios diferentes. ¿Qué fue lo que descubrieron?

Cientos de estudios diferentes que parecían llegar a la misma conclusión

Los investigadores, que eran españoles y pertenecientes al Comité Científico Asesor en Radiofrecuencias y Salud (CCARS), no tenían ninguna duda. No existe ninguna prueba sólida que indique que una exposición a radiofrecuencias puede perjudicar a nuestra salud. Sin embargo, seguro que has oído hablar alguna vez de personas que sufren de hipersensibilidad, comúnmente llamadas "electrosensibles". Entonces, ¿cómo es esto posible?

Una científica húngara, Zsuzsanna Domotor, se hizo la misma pregunta, y su estudio quedó reflejado en la revisión. Gracias a una muestra de 72 voluntarios, cuya mitad decían ser electrosensibles, pudo realizar un curioso experimento. Todos serían expuestos a un potente campo electromagnético, y tras ello debían expresar sus sensaciones.

Aquellos que no se habían definido como electrosensibles no experimentaron ningún efecto, como era de esperar. Sin embargo, la otra mitad de los sujetos afirmaron haber sentido angustia, mareos y dolores. Los responsables del experimento no tenían ninguna duda, había algo que no cuadraba. ¿Cómo? Puede que estés confundido, pero todo tiene más sentido si te decimos que en realidad no existía ningún campo electromagnético.

Como afirmaba la propia revisión de los españoles, que fue publicada en un informe del CCARS:

Las personas con hipersensibilidad electromagnética no son capaces de detectar cuándo están expuestas.

Llegados a este punto es necesaria una aclaración. Las personas que padecen esa "electrosensibilidad" lo pasan mal, sufren realmente, pero el motivo no parecen ser las radiaciones electromagnéticas. Puede que hablemos de síntomas psicosomáticos, pero ese es otro tema en el cual podremos ahondar más adelante.

El hombre que murió por usar demasiado el móvil

En mayo del año 2016, y a los 44 años de edad, moría Ian Phillips, empresario que había sufrido un gran tumor cerebral. A pesar de que fue operado y se sometió a quimioterapia, no pudo salvarse. Podríamos estar hablando de una fatídica muerte más como consecuencia del cáncer, si no fuera porque es conocido como el hombre al que su móvil le causó un tumor cerebral.

Ian afirmaba que el teléfono móvil había sido el causante de todo

Como apuntan desde Mail Online, Ian era empresario, y pasaba gran parte del día con el teléfono pegado a la oreja, entre largas e incesantes llamadas. Fue él mismo el que afirmó que su tumor había sido causado por el teléfono móvil, incluso puso en marcha campañas para concienciar a los jóvenes.

Sin embargo, como en muchos otros casos, no tenemos ninguna prueba de que el tumor de Ian fuera causado por el uso continuado de su smartphone. En cualquier caso, a continuación echaremos un vistazo a un estudio que podría darnos respuestas.

Un nuevo estudio y unos ratones

Como nos cuentan nuestros compañeros de Andro4all, una reciente investigación llega para confirmar lo que ya sabíamos casi con seguridad, pero en este caso ha sido centrada en el cáncer. Más concretamente en el cáncer cerebral.

Algunos de los ratones desarrollaron graves problemas

El estudio ha sido llevado a cabo por el National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS) y tuvo como principales sujetos a varios grupos de ratones. Estos fueron expuestos durante dos años a las radiaciones emitidas por teléfonos móviles resultando el experimento fatal para su salud. Es cierto que fue ligeramente, pero las tasas de desarrollo de tumores cerebrales aumentó.

Entonces, este estudio sería contradictorio teniendo en cuenta la revisión y los demás trabajos comentados, ¿no? Pues todo lo contrario, lo cierto es que los apoya, ya que la radiación a la que estuvieron expuestos los roedores es muchísimo mayor de la que nosotros experimentamos. Nuestra exposición es tremendamente débil, por lo que la conexión entre electromagnetismo y cáncer cerebral en humanos parece ser, de nuevo, casi inexistente.

Teniendo en cuenta todos los datos recogidos hasta el momento, no podemos decir que las radiaciones que nos rodean en nuestro día a día, vengan de donde vengan, sean perjudiciales para nuestra salud. Las conclusiones parecen ser más que evidentes.