Ratas con cerebros humanos: así es el revolucionario experimento para ahondar en la neuropsiquiatría

La ciencia parece demostrar que los cerebros de infantes roedores admiten tejido humano.

Ratas con cerebros humanos: así es el revolucionario experimento para ahondar en la neuropsiquiatría
Una vez más, nuestras amigas las ratas nos ayudarán a comprender más acerca del comportamiento del cerebro humano. Unsplash
Publicado en Ciencia

Las ratas son uno de los animales que peor fama tienen y que más rechazo causan al ser humano. Las vemos como portadoras de enfermedades y como una plaga en ciertos lugares, pero no acabamos de comprender el beneficio que aportan a la causa científica. En este caso, ha sido un estudio publicado en el prestigioso medio Nature el que vuelve a poner de relieve su importancia, dado que se ha conseguido transplantar con éxito células de tejido cerebral humano al cerebro de ratas recién nacidas y éstas las han aceptado, incluso formando conexiones.

Ya hemos sido testigos de cerebros dominados por parásitos, como te contamos en el artículo en el que un insecto zombi había sido infectado por un hongo que controlaba el cerebro, sin embargo, esta noticia es motivo de celebración para la comunidad científica.

Un paso más para entender el órgano más misterioso de nuestro cuerpo

Pequeñas porciones de tejido humano, creado de manera artificial en un laboratorio, han sido insertadas en el cerebro de ratas de pocos días de vida, con la sorpresa de que han sido aceptadas por el cerebro de los roedores y que, además, se han integrado en su red neuronal. El injerto tiene un tamaño considerable, una sexta parte de su diminuto cerebro, y será utilizado para realizar una investigación más profunda en el campo de la neuropsiquiatría. Julian Savulescu, bioético de la Universidad Nacional de Singapur, ha afirmado en declaraciones recogidas por MIT Technology Review:

Es un importante paso adelante para entender y tratar enfermedades del cerebro.

La réplica de partes del cerebro fuera del cuerpo humano, según declaraciones de Sergiu Pașca, uno de los autores del estudio, nunca ha conseguido alcanzar el tipo de conexiones que se producen en el fundamental órgano. Por ello, el experimento está resultado prometedor, dado que, además, los cerebros en desarrollo continúan creciendo y se 'reescriben', con lo que los transplantes tienen una mayor tasa de éxito. El término exacto para referirnos a ese pedacito de cerebro artificial sería organoide, una versión en minatura de un órgano producido in vitro, que se colocaría en la corteza cerebral y que llegan a alcanzar 9 veces su tamaño original.

Aún así, el aspecto más sorprendente de la investigación es que parece que estas ratas con parte de su cerebro 'humanizado' pueden ser influenciadas en su comportamiento. A través de la optogenética, la combinación de métodos genéticos y ópticos, los responsables de la investigación aseguran que aquellas células cerebrales editadas genéticamente responden a la luz. A partir de aquí, se espera que el estudio proporcione datos suficientes para poder atajar enfermedades cerebrales en un futuro no demasiado lejano.

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